1. Denuncia por Al y Su Enviado de la alianza que habis concertado con los asociadores:
2. Circulad por la tierra durante cuatro meses. Pero sabed que no podris escapar de Al y que Al llenar de vergenza a los infieles.
3. Proclama de Al y Su Enviado, dirigida a los hombres el da de la peregrinacin mayor. Al no es responsable de los asociadores, y Su Enviado tampoco. Si os arrepents ser mejor para vosotros. Pero, si volvis la espalda, sabed que no escaparis de Al. Anuncia a los infieles un castigo doloroso!
4. Se exceptan los asociadores con quienes habis concertado una alianza y no os han fallado en nada ni han ayudado a nadie contra vosotros. Respetad vuestra alianza con ellos durante el plazo convenido. Al ama a quienes Le temen.
5. Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que les encontris. Capturadles! Sitiadles! Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azal y dan el azaque, entonces dejadles en paz! Al es indulgente, misericordioso.
6. Si uno de los asociadores te pide proteccin concdesela, para que oiga la Palabra de Al. Luego, faciltale la llegada a un lugar en que est seguro. Es que son gente que no sabe.
7. Cmo podrn los asociadores concertar una alianza con Al y con Su Enviado, a no ser aqullos con quienes concertasteis una alianza junto a la Mezquita Sagrada? Mientras cumplan con vosotros, cumplid con ellos. Al ama a quienes Le temen.
8. Cmo si, cuando os vencen, no respetan alianza ni compromiso con vosotros? Os satisfacen con la boca, pero sus corazones se oponen y la mayora son unos perversos.
9. Han malvendido los signos de Al y han desviado a otros de Su camino. Qu detestable es lo que han hecho!
10. No respetan alianza ni compromiso con el creyente.  sos son los que violan la ley!
11. Pero si se arrepienten, hacen la azal y dan el azaque, entonces sern vuestros hermanos en religin. Exponemos claramente las aleyas a gente que sabe.
12. Pero, si violan sus juramentos despus de haber concluido una alianza y atacan vuestra religin, combatid contra los jefes de la incredulidad. No respetan ningn juramento. Quizs, as, desistan.
13. Cmo no vais a combatir contra gente que ha violado su juramento, que hubiera preferido expulsar al Enviado y os atac primero? Les tenis miedo, siendo as que Al tiene ms derecho a que Le tengis miedo? Si es que sois creyentes...
14. Combatid contra ellos! Al le castigar a manos vuestras y les llenar de vergenza, mientras que a vosotros os auxiliar contra ellos, curando as los pechos de gente creyente
15. y desvaneciendo la ira de sus corazones. Al se vuelve hacia quien l quiere. Al es omnisciente, sabio.
16. O es que habis credo que se os iba a dejar en paz y que Al an no conoce a quienes de vosotros han combatido sin trabar amistad con nadie, fuera de Al, de Su Enviado y de los creyentes? Al est bien informado de lo que hacis.
17. Los asociadores no deben cuidar del mantenimiento de las mezquitas de Al, siendo testigos contra s mismos de su incredulidad. sos, qu vanas son sus obras! Estarn en el Fuego eternamente!
18. Que slo cuide del mantenimiento de las mezquitas de Al quien crea en Al y en el ltimo Da, haga la azal, d el azaque y no tenga miedo sino de Al. Quizs sos sean de los bien dirigidos...
19. Vais a comparar al que da de beber a los peregrinos y cuida del mantenimiento de la Mezquita Sagrada con el que cree en Al y en el ltimo Da y lucha por Al? No son iguales para Al. Al no dirige al pueblo impo.
20. Quienes crean, emigren y luchen por Al con su hacienda y sus personas tendrn una categora ms elevada junto a Al. sos sern los que triunfen.
21. Su Seor les anuncia Su misericordia y satisfaccin, as, como jardines en los que gozarn de delicia sin fin,
22. en los que estarn eternamente, para siempre. Al tiene junto a S una magnfica recompensa.
23. Creyentes! No tomis como amigos a vuestros padres y a vuestros hermanos si prefieren la incredulidad a la fe. Quienes de vosotros les consideran amigos, sos son los impos.
24. Di: Si prefers vuestros padres, vuestros hijos varones, vuestros hermanos, vuestras esposas, vuestra tribu, la hacienda que habis adquirido, un negocio por cuyo resultado temis y casas que os placen, a Al y a Su Enviado y a la lucha por Su causa, esperad a que venga Al con Su orden... Al no dirige al pueblo perverso.
25. Al os ha ayudado a vencer en muchos sitios. Y el da de Hunayn, cuando, complacidos por vuestro gran nmero, ste no os sirvi de nada; cuando la tierra, a pesar de su vastedad, os result angosta y volvisteis la espalda para huir.
26. Al, entonces, envi de los alto Su sakina sobre Su Enviado y sobre los creyentes. Hizo tambin descender legiones invisibles a vuestros ojos y castig a los que no crean. sa es la retribucin de los infieles.
27. Pero, despus de eso, Al se volver hacia quien l quiera. Al es indulgente, misericordioso.
28. Creyentes! Los asociadores son mera impureza. Que no se acerquen, pues, a la Mezquita Sagrada despus de este su ao! Si temis escasez, Al os enriquecer por favor Suyo, si quiere. Al es omnisciente, sabio.
29. Combatid conta quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Al ni en el ltimo Da, ni prohben lo que Al y Su Enviado han prohibido, ni practican la religin verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!
30. Los judos dicen: Uzayr es el hijo de Al. Y los cristianos dicen: El Ungido es el hijo de Al. Eso es lo que dicen de palabra. Remedan lo que ya antes haban dicho los infieles. Que Al les maldiga! Cmo pueden ser tan desviados!
31. Han tomado a sus doctores y a sus monjes, as como al Ungido, hijo de Mara, como seores, en lugar de tomar a Al cuando las rdenes que haban recibido no eran sino de servir a un Dios Uno. No hay ms dios que l! Gloria a l! Est por encima de lo que Le asocian!
32. Quisieran apagar de un soplo la Luz de Al pero Al no desea sino que resplandezca, a despecho de los infieles.
33. l es Quien ha mandado a Su Enviado con la Direccin y con la religin verdadera para que, a despecho de los asociadores, prevalezca sobre toda otra religin.
34. Creyentes! Muchos doctores y monjes devoran, s, la hacienda ajena injustamente, desviando a otros del camino de Al. A quienes atesoran oro y plata y no lo gastan por la causa de Al, annciales un castigo doloroso,
35. el da que esos metales se pongan candentes en el fuego de la gehena y sus frentes, costados y espaldas sean marcados con ellos: Esto es lo que atesorabais para vosotros. Gustad, pues, lo que atesorabais!
36. El nmero de meses, para Al, es de doce. Fueron inscritos en la Escritura de Al el da que cre los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son sagrados: sa es la religin verdadera. No seis injustos con vosotros mismos no respetndolos! Y combatid todos contra los asociadores como ellos tambin combaten todos contra vosotros! Y sabed que Al est con los que Le temen.
37. El mes intercalar no significa ms que un incremento en la incredulidad, con la que se extravan los infieles. Lo declaran profano un ao y sagrado otro ao, para estar de acuerdo con el nmero de lo que Al ha declarado sagrado, declarando as profano lo que Al ha declarado sagrado. La malicia de sus obras ha sido engalanada, pero Al no dirige al pueblo infiel.
38. Creyentes! Qu os pasa? Por qu, cuando se os dice: Id a la guerra por la causa de Al! permanecis clavados en tierra? Prefers la vida de ac a la otra? Y qu es el breve disfrute de la vidad de ac comparado con la otra, sino bien poco...?
39. Si no vais a la guerra, os infligir un doloroso castigo. Har que otro pueblo os sustituya, sin que podis causarle ningn dao. Al es omnipotente.
40. Si le negis auxilio, Al s que le auxili cuando, expulsado por los infieles, con un solo compaero, le deca a ste estando los dos en la cueva: No ests triste! Al est con nosotros! Al hizo descender sobre l Su sakina y le reforz con legiones invisibles a vuestros ojos. Al puso Su Palabra por encima de la palabra de los infieles.. Al es poderoso, sabio.
41. Id a la guerra, tanto si os es fcil como si os es difcil! Luchad por Al con vuestra hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si supierais...
42. Si se hubiera tratado de una ventaja inmediata o de un viaje corto, te habran seguido, pero el objetivo les ha parecido distante. Jurarn por Al: Si hubiramos podido, os habramos acompaado a la guerra. Se pierden a s mismos. Al sabe que mienten.
43. Que Al te perdone! Por qu les has dispensado antes de haber distinguido a los sinceros de los que mienten?
44. Quienes creen en Al y en el ltimo Da no te piden dispensa cuando de luchar con su hacienda y sus personas se trata. Al conoce bien a quienes Le temen.
45. Slo te piden dispensa quienes no creen en Al y en el ltimo Da, aqullos cuyos corazones estn llenos de dudas y que, por dudar, vacilan.
46. Si hubieran querido ir a la guerra, se habran preparado para ello, pero Al no ha aprobado su marcha. Les ha infundido pereza y se les ha dicho: Quedaos con los que se quedan!
47. Si os hubieran acompaado a la guerra, no habran hecho ms que aumentar la confusin y habran sembrado la desconfianza entre vosotros, buscando soliviantaros. Hay entre vosotros quienes dan odos a lo que dicen, pero Al conoce bien a los impos.
48. Ya buscaron antes soliviantar y enredaron bien tus asuntos hasta que vino la Verdad y apareci la orden de Al, a despecho de ellos.
49. Hay entre ellos quien dice: Dispnsame y no me tientes! Pero es que no han cado ya en la tentacin? La gehena, ciertamente, cercar a los infieles.
50. Si te sucede algo bueno, les duele, y, si te aflige una desgracia, dicen: Ya hemos tomado nuestras precauciones! Y se van tan contentos...
51. Di: Slo podr ocurrirnos lo que Al nos haya predestinado. l es nuestro Dueo. Que los creyentes, pues, confen en Al!
52. Di: Qu podis esperar para nosotros sino una de las dos contingencias ms bellas? Nosotros, en cambio, esperamos que Al os aflija con un castigo venido de l o a manos nuestras. Esperad, pues! Nosotros tambin esperamos con vosotros.
53. Di: Da lo mismo que deis limosna a gusto o a disgusto, pues no se os ha de aceptar, ya que sois gente perversa.
54. Lo nico que ha impedido que su limosna sea aceptada es que no creen en Al ni en Su Enviado, no acuden a la azal sino perezosamente y no dan limosna sino a disgusto.
55. No te maravilles de su hacienda ni de sus hijos! Al slo quiere con ello castigarles en la vida de ac y que exhalen su ltimo suspiro siendo infieles.
56. Juran por Al que son, s, de los vuestros, pero no lo son, sino que son gente que tiene miedo.
57. Si encontraran un refugio o cuevas o algn sitio donde poder esconderse iran all a toda prisa.
58. Algunos de ellos te critican a propsito de las limosnas. Si se les da de ellas, estn contentos; si no se les da de ellas, se enfadan.
59. Si quedaran satisfechos de lo que Al y Su Enviado les han dado y dijeran: Al nos basta! Al nos dar de Su favor y Su Enviado tambin. Deseamos ardientemente a Al!...
60. Las limosnas son slo para los necesitados, los pobres, los limosneros, aqullos cuya voluntad hay que captar, los cautivos, los insolventes, la causa de Al y el viajero. Es un deber impuesto por Al. Al es omnisciente, sabio.
61. Hay entre ellos quienes molestan al Profeta y dicen: Es todo odos! Di: Por vuestro bien es todo odos. Cree en Al y tiene fe en los creyentes. Es misericordioso para aqullos de vosotros que creen. Quienes molesten al Enviado de Al, tendrn un castigo doloroso.
62. Os juran por Al por satisfaceros, pero Al tiene ms derecho, y Su Enviado tambin, a que Le satisfagan. Si es que son creyentes...
63. No saben que quien se opone a Al y a Su Enviado tendr eternamente el Fuego de la gehena? Qu enorme deshonra..!
64. Los hipcritas temen la revelacin de una sura que les informe del contenido de sus corazones. Di: Burlaos, que ya sacar Al lo que temis!
65. Si les preguntas, dicen: No hacamos ms que parlotear y bromear. Di: Os burlabais de Al, de Sus signos y de Su Enviado?
66. No os disculpis! Habis dejado de creer despus de haber credo y, si perdonamos a alguno de vosotros, castigaremos a otros por haber sido pecadores.
67. Los hipcritas y las hipcritas son todos uno. Ordenan lo que est mal y prohben lo que est bien. Cierran sus manos. Han olvidado a Al y l les ha olvidado. Los hipcritas son los perversos.
68. Al ha amenazado a los hipcritas, a las hipcritas y a los infieles con el fuego de la gehena, en el que estarn eternamente. Les bastar. Qu Al les maldiga! Tendrn un castigo permanente.
69. Lo mismo les pas a los que os precedieron. Eran ms fuertes que vosotros, ms ricos y tenan ms hijos. Disfrutaron de su parte. Disfrutad vosotros tambin de vuestra parte, como vuestros antecesores disfrutaron de la suya. Habis parloteado igual que ellos. Vanas fueron sus obras en la vida de ac y vanas lo sern en la otra. sos son los que pierden.
70. No se han enterado de lo que pas a quienes les precedieron: el pueblo de No, los aditas, los tamudeos, el pueblo de Abraham, los madianitas y los de las vueltas de arriba abajo? Sus enviados vinieron a ellos con las pruebas claras. No fue Al quien fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.
71. Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que est bien y prohben lo que est mal. Hacen la azal, dan el azaque y obedecen a Al y a Su Enviado. De sos se apiadar Al. Al es poderoso, sabio.
72. Al ha prometido a los creyentes y a las creyentes jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarn eternamente, y viviendas agradables en los jardines del edn. Pero la satisfaccin de Al ser mejor an. se el xito grandioso!
73. Profeta! Combate contra los infieles y los hipcritas, s duro con ellos! Su refugio ser la gehena. Qu mal fin...!
74. Juran por Al que no han profesado la incredulidad, cuando la verdad es que s. Han apostado despus de haber abrazado el islam. Aspiraban a algo que no han conseguido y han quedado resentidos slo por no haber obtenido ms que aquello con que Al y Su Enviado les han enriquecido, por favor Suyo. Sera mejor para ellos que se arrepintieran. Si vuelven la espalda, Al les infligir un castigo doloroso en la vida de ac y en la otra. No encontrarn en la tierra amigo ni auxiliar.
75. Algunos de ellos han concertado una alianza con Al: Si nos da algo de Su favor, s que daremos limosna, s que seremos de los justos.
76. Pero, cuando les da algo de Su favor, se muestran avaros de ello, vuelven la espalda y se van.
77. As, ha infundido en su nimo la hipocresa hasta el da que Le encuentren, por haber faltado a lo que haban prometido a Al y por haber mentido.
78. No saben que Al conoce sus secretos y sus concilibulos, y que Al conoce a fondo las cosas ocultas?
79. Son ellos los que critican, tanto a los creyentes que, espontneamente, dan limosna, como a quienes slo con un gran esfuerzo consiguen darla. Se burlan de ellos. Tambin Al se burlar de ellos y tendrn un castigo doloroso.
80. Da lo mismo que pidas o no que se les perdone. Aunque lo pidieras setenta veces, Al no les perdonara, porque no han credo en Al y en Su Enviado. Al no dirige al pueblo perverso.
81. Los dejados atrs se alegraron de poder quedarse en casa en contra del Enviado de Al. Les repugnaba luchar por Al con su hacienda y sus personas y decan: No vayis a la guerra con este calor. Di: El fuego de la gehena es an ms caliente. Si entendieran...
82. Que ran, pues, un poco! Ya llorarn, y mucho, como retribucin de lo que han cometido.
83. Si Al vuelve a llevarte a un grupo de ellos y te piden permiso para ir a la guerra, di: No iris nunca conmigo! No combatiris conmigo contra ningn enenmigo! Preferisteis una vez quedaros en casa. Quedaos, pues, con los que se quedan detrs!
84. No ores nunca por ninguno de ellos cuando muera, ni te detengas ante su tumba! No han credo en Al y en Su Enviado y han muerto en su perversidad.
85.  No te maravilles de su hacienda y de sus hijos! Al slo quiere con ello castigarles en la vida de ac y que exhalen su ltimo suspiro siendo infieles.
86. Cuando se revela una sura: Creed en Al y combatid junto a Su Enviado, los ms ricos de ellos te piden permiso y dicen: Deja que nos quedemos con los que se quedan!
87. Prefieren quedarse con las mujeres dejadas detrs. Han sido sellados sus corazones, as que no entienden.
88. Pero el Enviado y los que con l creen combaten con su hacienda y sus personas. Suyas sern las cosas buenas. sos son los que prosperarn.
89. Al les ha preparado jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarn eternamente se es el xito grandioso.
90. Los beduinos que se excusan vienen a que se les d permiso. Los que mienten a Al y a Su Enviado se quedan en casa. Un castigo doloroso alcanzar a los que de ellos no crean.
91. Si son sinceros para con Al y con Su Enviado, no habr nada que reprochar a los dbiles, a los enfermos, a los que no encuentran los medios. No hay motivo contra los que obran con honradez. Al es indulgente, misericordioso.
92. Tampoco contra aqullos a quienes, viniendo a ti para que les facilites montura, dices: No os encuentro montura y se vuelven con los ojos arrasados de lgrimas de tristeza porque no encuentran los medios.
93. Slo hay motivo contra los que, siendo ricos, te piden permiso. Prefieren quedarse con las mujeres dejadas detrs. Al ha sellado sus corazones, as que no saben.
94. Se excusarn ante vosotros cuando volvis a ellos. Di: No os excusis! No vamos a creeros! Al ya nos ha informado acerca de vosotros. Al y Su Enviado vern vuestras obras. Luego, se os devolver al Conocedor de lo oculto y de lo patente y ya os informar l de lo que hacais.
95. Cuando regresis a ellos os pedirn, jurando por Al, que les dejis. Dejadles, pues, son una abominacin. Su morada ser la gehena como retribucin de lo que han cometido.
96. Os conjuran que aceptis sus excusas. Pero, si vosotros las aceptis, Al no las aceptar del pueblo perverso.
97. Los beduinos son los ms infieles, los ms hipcritas y los ms propensos a ignorar las leyes contenidas en la revelacin de Al a Su Enviado. Al es omnisciente, sabio.
98. Algunos beduinos consideran como onerosa obligacin pecuniaria lo que gastan, y acechan vuestras vicisitudes. Que sean ellos los que sufran un revs! Al todo lo oye, todo lo sabe.
99. Pero hay otros beduinos que creen en Al y en el ltimo Da y consideran lo que gastan y las oraciones del Enviado como medios de acercarse a Al. No es esto para ellos un medio de acercarse? Al les introducir en Su misericordia. Al es indulgente, misericordioso.
100. Al est satisfecho de los ms distinguidos -los primeros de los emigrados y de los auxiliares-, y de quienes les siguieron en sus buenas obras. Ellos tambin estarn satisfechos de l, Que les ha preparado jardines por cuyos bajos fluyen arroyos en los que estarn eternamente, para siempre. se es el xito grandioso!
101. Entre los beduinos que os rodean y entre los medineses hay hipcritas que se obstinan en su hipocresa. T no les conoces, Nosotros les conocemos. Les castigaremos dos veces. Luego, sern enviados a un castigo terrible.
102. Otros en cambio, reconocen sus pecados. Han mezclado obras buenas con otras malas. Tal vez Al se vuelva a ellos. Al es indulgente, misericordioso.
103. Deduce de sus bienes una limosna para limpiarles y purificarles con ella! Y ora por ellos! Tu oracin les sosiega. Al todo lo oye, todo lo sabe.
104. No saben que Al es Quien acepta el arrepentimiento de Sus siervos y recibe las limosnas y que Al es el Indulgente, el Misericordioso?
105. Di: All vosotros! Al ver vuestras obras, as como Su Enviado y los creyentes. Se os devolver al Conocedor de lo oculto y de lo patente y ya os informar l de lo que hacais.
106. A otros se les hace esperar la decisin de Al: castigo o misericordia. Al es omnisciente, sabio.
107. Quienes edificaron una mezquita con nimo de daar para ayuda de la incredulidad, para dividir a los creyentes y como refugio para quien haba hecho antes la guerra a Al y a Su Enviado, juran solemnemente: No quisimos sino lo mejor! Pero Al es testigo de que mienten.
108. No ores nunca en esa mezquita! Una mezquita fundada desde el primer da en el temor de Al tiene ms derecho a que ores en ella. La frecuentan hombres que gustan de purificarse y Al ama a los que se purifican.
109. Quin es mejor: quien ha cimentado su edificio en el temor de Al y en Su satisfaccin o quien lo ha cimentado al borde de una escarpa desgastada por la accin del agua y desmoronadiza, que se derrumba arrastrndole al fuego de la gehena? Al no dirige al pueblo impo.
110. El edificio que se han construido no dejar de ser motivo de duda en sus corazones, a menos que stos se hagan pedazos. Al es omnisciente, sabio.
111. Al ha comprado a los creyentes sus personas y su hacienda, ofrecidoles, a cambio, el Jardn. Combaten por Al: matan o les matan. Es una promesa que Le obliga, verdad, contenida en la Tora. en el Evangelio y en el Corn. Y quin respeta mejor su alianza que Al? Regocijaos por el trato que habis cerrado con 1! se es el xito grandioso!
112. Quienes se arrepienten sirven a Al, Le alaban, ayunan, se inclinan, se prosternan, ordenan lo que est bien y prohben lo que est mal, observan las leyes de Al... Y anuncia la buena nueva a los creyentes!
113. El Profeta y los creyentes no deben pedir el perdn de los asociadores, aunque sean parientes suyos, despus de haber visto claramente que morarn en el fuego de la gehena.
114. El perdn que Abraham pidi para su padre no fue sino en virtud de una promesa que le haba hecho; pero, cuando vio claramente que era enemigo de Al, se desentendi de l. Abraham era, ciertamente, tierno, benigno.
115. Al, despus de haber dirigido a un pueblo, no va a extraviarle sin antes haberle enseado lo que debe temer. Al es omnisciente.
116. De Al es el dominio de los cielos y de la tierra. l da la vida y da la muerte. No tenis, fuera de Al, amigo ni auxiliar.
117. Al se ha vuelto al Profeta, a los emigrados y a los auxiliares, que le siguieron en una hora de apuro, luego de haberse casi desviado los corazones de algunos de ellos. Se ha vuelto, depus, a ellos. Al es con ellos manso, misericordioso.
118. Y a los tres que fueron dejados atrs hasta que la tierra, a pesar de su vastedad, les result angosta, y sus espritus se angustiaron tambin, y creyeron que no haba ms refugio contra Al que l mismo. Luego, se volvi a ellos para que se arrepintieran. Al es el Indulgente, el Misericordioso.
119. Creyentes! Temed a Al y estad con los sinceros.
120. Los medineses y los beduinos que acampan a su alrededor no deben quedarse a la zaga del Enviado de Al ni preferir el bienestar propio al de l. Si lo hacen as, no padecern sed, ni fatiga, ni hambre por Al. Todo suelo que pisen, para irritacin de los infieles, y toda ventaja que obtengan sobre el enemigo, sern inscritos como obra buena. Al no deja de remunerar a quienes hacen el bien.
121. No gastarn nada, ni poco ni mucho, no atravesarn valle alguno, que no quede todo inscrito en su favor, para que Al les retribuya slo por sus mejores obras.
122. No tienen por qu acudir todos los creyentes. Que de cada agrupacin de ellos slo algunos acudan a instruirse en la Religin, a fin de advertir a los suyos cuando regresen a ellos. Quizs, as tengan cuidado.
123. Creyentes! Combatid contra los infieles que tengis cerca! Que os encuentren duros! Sabed que Al est con los que Le temen!
124. Cuando se revela una sura, hay algunos de ellos que dicen: sta a quin de vosotros le ha aumentado la fe? Se la aumenta a los que creen, y de ello se regocijan,
125. mientras que a los enfermos de corazn les aumenta la mancha que ya tenan y mueren siendo infieles.
126. Es que no ven que se les prueba una o dos veces al ao? Pero ni se arrepienten ni se dejan amonestar.
127. Y cuando se revela una sura, se miran unos a otros: Os ve alguien? Luego, se van. Al ha desviado sus corazones, porque son gente que no entiende.
128. Os ha venido un Enviado salido de vosotros. Le duele que sufris, anhela vuestro bien. Con los creyentes es manso, misericordioso.
129. Si te vuelven la espalda, di: Al me basta! No hay ms dios que l! En l confo! l es el Seor del Trono augusto!