1. Te preguntan por el botn. Di: El botn pertenece a Al y al Enviado. Temed, pues, a Al! Manteneos en paz! Obedeced a Al y a Su Enviado si sois creyentes!
2. Son creyentes slo aqullos cuyos corazones tiemblan a la mencin de Al, que, cuando se les recitan Sus aleyas, stas aumentan su fe, que confan en su Seor,
3. que hacen la azal y dan limosna de lo que les hemos provedo.
4. stos son los creyentes de verdad. Gozarn de elevada categora junto a su Seor, de perdn y generoso sustento.
5. Igual que algunos creyentes se oponan cuando tu Seor te sacaba con razn de tu casa,
6. as ahora disputan contigo sobre la Verdad, luego de haberse sta mostrado claramente, como si fueran arrastrados a la muerte, conscientes de ello.
7. Y cuando Al os prometi que uno de los dos grupos caera en vuestro poder y deseasteis que fuera el inerme, cuando lo que Al quera era hacer triunfar la Verdad con Sus palabras y extirpar a los infieles,
8. para hacer triunfar la Verdad y aniquilar lo falso, a despecho de los pecadores.
9. Cuando pedisteis auxilio a vuestro Seor y l os escuch: Os reforzar con mil ngeles uno tras otro.
10. Al no lo hizo sino como buena nueva y para que se tranquilizaran vuestros corazones con ello. La victoria no viene sino de Al. Al es poderoso, sabio.
11. Cuando hizo que os entrara sueo, para daros sensacin de seguridad venida de l, e hizo que bajara del cielo agua para purificaros con ella y alejar la mancha del Demonio, para reanimaros y afirmar as vuestros pasos.
12. Cuando vuestro Seor inspir a los ngeles: Yo estoy con vosotros. Confirmad, pues, a los que creen! Infundir el terror en los corazones de quiens no crean. Cortadles del cuello, pegadles en todos los dedos!
13. Es que se haban separado de Al y de Su Enviado... Y quien se separa de Al y de Su Enviado... Al castiga severamente.
14. Ah tenis! Gustadlo! Y que los infieles tendrn el castigo del Fuego.
15. Creyentes! Cuando os encontris con los infieles marchando, no les volvis la espalda!
16. Quien ese da les vuelva la espalda -a menos que sea que se destaque para acudir a otro combate o para incorporarse a otra tropa- incurrir en la ira de Al y tendr la gehena por morada. Qu mal fin...!
17. No erais vosotros quienes les mataban, era Al Quien les mataba. Cuando tirabas, no eras t quien tiraba, era Al Quien tiraba, para hacer experimentar a los creyentes un favor venido de l. Al todo lo oye, todo lo sabe.
18. Ah tenis! Y que Al har fracasar la artimaa de los infieles.
19. Si buscis un fallo, ah lo tenis. Ms os valdra renunciar a vuestra hostilidad. Y, si reanudis la lucha, Nosotros tambin la reanudaremos y vuestras huestes no os servirn de nada, por numerosas que sean. Al est con los creyentes!
20. Creyentes! Obedeced a Al y a Su Enviado! No le volvis la espalda mientras os...!
21. No hagis como los que dicen: Ya hemos odo!, sin haber odo.
22. Los seres peores, para Al, son los sordomudos, que no razonan.
23. Si Al hubiera reconocido en ellos bien, les habra concedido la facultad de or. Pero, aun as, habran vuelto la espalda y se habran apartado.
24. Creyentes! Escuchad a Al y al Enviado cuando ste os llama a algo que os da la vida! Sabed que Al se interpone entre el hombre y su corazn y que seris congregados hacia l!
25. Guardaos de una tentacin que no alcanzar exclusivamente a aqullos de vosotros que sean impos! Sabed que Al castiga severamente!
26. Y recordad cuando erais pocos, oprimidos en el pas, temerosos de que la gente os capturara! Entonces, os procur refugio, os fortaleci con Su auxilio y os provey de cosas buenas. Quizs, as, fuerais agradecidos.
27. Creyentes! No traicionis a Al y a Enviado! No traicionis, a sabiendas, la confianza puesta en vosotros!
28. Sabed que vuestra hacienda y vuestros hijos constituyen una tentacin, pero tambin que Al tiene junto a S una magnfica recompensa.
29. Creyentes! Si temis a Al, l os conceder un Criterio, borrar vuestras malas obras y os perdonar. Al es el Dueo del favor inmenso.
30. Y cuando los infieles intrigaban contra ti para capturarte, matarte o expulsarte. Intrigaban ellos e intrigaba Al, pero Al es el Mejor de los que intrigan.
31. Y cuando se les recitaban Nuestras aleyas, decan: Ya hemos odo! Si quisiramos, diramos algo parecido. stas no son sino patraas de los antiguos.
32. Y cuando decan: Al! Si es esto la Verdad que de Ti procede, haz que nos lluevan piedras del cielo o inflgenos un castigo doloroso.
33. Pero Al no les iba a castigar estando t en medio de ellos. Al no les iba a castigar mientras ellos pedan perdn.
34. Y por qu no va Al a castigarles, si apartan de la Mezquita Sagrada? Ni tampoco son amigos de l. Slo son amigos Suyos los que Le temen, pero la mayora no saben.
35. Su azal en la Casa no consiste ms que en silbidos y palmas. Gustad, pues, el castigo merecido por no haber credo!
36. Los infieles gastan su hacienda en desviar a otros del camino de Al. La gastarn y, despus, se lamentarn. Luego, sern vencidos. Y los infieles sern congregados hacia la gehena.
37. para que Al distinga al malo del bueno, coloque a los malos unos encima de otros, los amontone a todos y los eche a la gehena. sos sern los que pierdan.
38. Di a los infieles que, si cesan, se les perdonar lo pasado; pero que, si reinciden, seguirn la suerte de los antiguos.
39. Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Al. Si cesan, Al ve bien lo que hacen.
40. Y, si vuelven la espalda, sabed que Al es vuestro Protector. Es un protector excelente, un auxiliar excelente!
41. Sabed que, si obtenis algn botn un quinto corresponde a Al, al Enviado y a sus parientes, a los hurfanos, a los pobres y al viajero, si creis en Al y en lo que hemos revelado a Nuestro siervo el da del Criterio, el da que se encontraron los dos ejrcitos. Al es omnipotente.
42. Cuando estabais en la ladera ms prxima y ellos en la ms lejana, mientras que la caravana estaba ms baja que vosotros. Si hubierais intentado daros cita, no os habrais puesto de acuerdo sobre ella, pero para que Al decidiera algo que deba hacerse. Para que, ante una prueba clara, pereciera quien deba perecer y, ante una prueba clara, sobreviviera quien deba sobrevivir. Al todo lo oye, todo lo sabe.
43. Cuando, en tu sueo, Al te los mostr poco numerosos; que, si te los hubiera mostrado numerosos, os habrais desanimado y habrais discutido sobre el particular, pero Al os preserv. l sabe bien lo que encierran los pechos.
44. Y cuando Al, al iniciarse el encuentro, os los mostr poco numerosos a vuestros ojos, igual que os empequeeci a sus ojos, para que Al decidiera algo que deba hacerse. Y todo ser devuelto a Al.
45. Creyentes! Cuando encontris a una tropa manteneos firmes y recordad mucho a Al! Quizs, as, consigis la victoria!
46. Y obedeced a Al y a Su Enviado! No discutis! Si no, os desanimaris y se enfriar vuestro ardor. Tened paciencia, que Al est con los pacientes!
47. No seis como los que salieron de sus casas con pompa y ostentacin, desviando a otros del camino de Al. Al abarca lo que hacen.
48. Y cuando el Demonio engalan sus obras y dijo: Nadie podr venceros hoy, yo os protejo! Pero, cuando las dos tropas se divisaron, dio media vuelta y dijo: Yo no soy responsable de vosotros. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Al. Al castiga severamente.
49. Cuando los hipcritas y los enfermos de corazn dijeron: A stos les ha engaado su religin. Pero quien confa en Al... Al es poderoso, sabio.
50. Si pudieras ver cuando los ngeles llamen a los que no han credo, golpendoles en el rostro y en la espalda. Y: Gustad el castigo del fuego de la gehena
51. por las obras que habis cometido, que Al no es injusto con Sus siervos!
52. Como ocurri a la gente de Faran y a los que les precedieron: no creyeron en los signos de Al y Al les castig por sus pecados. Al es fuerte, castiga severamente.
53. Esto es as porque Al no modifica la gracia que dispensa a un pueblo mientras ste no cambie lo que en s tiene. Al todo lo oye, todo lo sabe.
54. Como ocurri a la gente de Faran y a los que les precedieron: desmintieron los signos de su Seor y les hicimos perecer por sus pecados. Anegamos a la gente de Faran: todos eran impos.
55. Los seres peores, para Al, son los que, habiendo sido infieles en el pasado, se obstinan en su incredulidad,
56. que, habiendo t concertado una alianza con ellos, la violan a cada momento sin temer a Al.
57. Si, pues, das con ellos en la guerra, que sirva de escarmiento a los que les siguen. Quizs, as, se dejen amonestar.
58. Si temes una traicin por parte de una gente, denuncia, con equidad, la alianza con ella. Al no ama a los traidores.
59. Que no crean los infieles que van a escapar! No podrn!
60. Preparad contra ellos toda la fuerza, toda la caballera que podis para amedrentar al enemigo de Al y vuestro y a otros fuera de ellos, que no conocis pero que Al conoce! Cualquier cosa que gastis por la causa de Al os ser devuelta, sin que seis tratados injustamente.
61. Si, al contrario, se inclinan hacia la paz, inclnate t tambin hacia ella! Y confa en Al! l es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
62. Si quieren engaarte, debe Al bastarte. l es Quien te ha fortalecido con Su auxilio y con los creyentes.
63. cuyos corazones l ha reconciliado. T, aunque hubieras gastado todo cuanto hay en la tierra, no habras sido capaz de reconciliar sus corazones. Al, en cambio, los ha reconciliado. Es poderoso, sabio.
64. Profeta! Que Al te baste! Y a los creyentes que te han seguido!
65. Profeta! Anima a los creyentes al combate! Si hay entre vosotros veinte hombres tenaces, vencern a doscientos. Y si cien, vencern a mil infieles, pues stos son gente que no comprende.
66. Ahora, Al os ha aliviado. Sabe que sois dbiles. Si hay entre vosotros cien hombres tenaces, vencern a docientos. Y si mil, vencern a dos mil, con permiso de Al. Al est con los tenaces.
67. No est bien que un profeta tenga cautivos mientras no someta en la tierra. Vosotros queris lo que la vida de ac ofrece, en tanto que Al quiere la otra vida. Al es poderoso, sabio.
68. Si no llega a ser por una prescripcin previa de Al, habrais sufrido un castigo terrible por haberos apoderado de aquello.
69. Tomad del botn hecho lo lcito, lo bueno! Y temed a Al! Al es indulgente, misericordioso.
70. Profeta! Di a los cautivos que tengis en vuestro poder: Si Al encuentra bien en vuestros corazones, os dar algo mejor de lo que se os ha quitado y os perdonar. Al es indulgente, misericordioso.
71. Y si quieren traicionarte, ya antes traicionaron a Al. Y l ha dado poder sobre ellos. Al es omnisciente, sabio.
72. Los creyentes que emigraron y combatieron con su hacienda y sus personas por la causa de Al y los que les dieron refugio y auxilio, sos son amigos unos de otros. Los creyentes que no emigraron no sern nada amigos hasta tanto que emigren. Si os piden que les auxiliis en nombre de la religin, debis auxiliarles, a menos que se trate de ir contra gente con la que os una un pacto. Al ve bien lo que hacis.
73. Los infieles son amigos unos de otros. Si no obris as, habr en la tierra desorden y gran corrupcin.
74. Los creyentes que emigraron y lucharon por Al, y quienes les dieron refugio y auxilio, sos son los creyentes de verdad. Tendrn perdn y generoso sustento.
75. Quienes, despus, creyeron, emigraron y combatieron con vosotros, sos son de los vuestros. Con todo, y segn la Escritura de Al, los unidos por lazos de consanguinidad estn ms cerca unos de otros. Al es omnisciente.