1. Al ha odo lo que deca la que discuta contigo a propsito de su esposo y que se quejaba a Al. Al oye vuestro dilogo. Al todo lo oye, todo lo ve.
2. Aqullos de vosotros que repudian a sus mujeres mediante la frmula: Eres para m como la espalda de mi madre!... Ellas no son sus madres. Slo son sus madres las que les han dado a luz. Dicen, ciertamente, algo reprobable y errneo. Pero Al es, s, perdonador, indulgente.
3. Quienes repudian a sus mujeres mediante la frmula: Eres para m como la espalda de mi madre! y la repiten, deben, antes de cohabitar de nuevo, manumitir a un esclavo. Se os exhorta a ello. Al est bien informado de lo que hacis.
4. Quien no pueda hacerlo, deber ayunar durante dos meses consecutivos antes de cohabitar de nuevo. Quien no pueda, deber alimentar a sesenta pobres. Para que creis en Al y en Su Enviado. stas son las leyes de Al. Los infieles tendrn un castigo doloroso.
5. Quienes se oponen a Al y a su Enviado sern derribados como lo fueron quienes les precedieron. Hemos revelado signos claros. Los infieles tendrn un castigo humillante.
6. El da que Al les resucite a todos, ya les informar de lo que hicieron. Al lo habr tenido en cuenta, mientras que ellos lo habrn olvidado. Al es testigo de todo.
7. No ves que Al conoce lo que est en los cielos y en la tierra? No hay concilibulo de tres personas en que no sea l el cuarto, ni de cinco personas en que no sea l el sexto. Lo mismo si son menos que si son ms, l siempre est presente, dondequiera que se encuentren. Luego, el da de la Resurreccin, ya les informar de lo que hicieron. Al es omnisciente.
8. No ves a aqullos a quienes se ha prohibido celebrar concilibulos, que se obstinan en lo prohibido y los celebran, hacindose culpables de pecado, de violacin de la ley y de desobediencia al Enviado? Cuando vienen a ti, te saludan de manera distinta a como Al te saluda y dicen para s: Cmo es que Al no nos castiga por lo que decimos? Les bastar con la gehena, en la que ardern. Qu mal fin...!
9. Creyentes! Cuando celebris un concilibulo, no lo hagis con nimo de pecar, de violar la ley y de desobedecer al Enviado, sino con el nimo de ser buenos y temerosos de Al. Y temed a Al, hacia Quien seris congregados!
10. El concilibulo es slo cosa del Demonio, para entristecer a los que creen, pero que no puede hacerles ningn dao, a menos que Al lo permita. Que los creyentes confen en Al!
11. Creyentes! Cuando se os dice: Haced sitio en las asambleas! hacedlo as para que Al os haga tambin sitio. Y si se os dice: Levantaos!, hacedlo as para que Al tambin eleve la categora de aqullos de vosotros que crean y reciban la Ciencia. Al est informado de lo que hacis.
12. Creyentes! Cuando queris tener una conversacin a solas con el Enviado, hacedla preceder de una limosna. Es mejor para vosotros y ms puro. Si no podis, Al es indulgente, misericordioso
13. Os arredra hacer preceder vuestra conversacin a solas de limosnas? Si no lo hacis y Al se aplaca con vosotros, haced la azal, dad el azaque y obedeced a Al y a su Enviado! Al est bien informado de lo que hacis.
14. No has visto a quienes han tomado como protectores a gente que ha incurrido en la ira de Al? No son ni de los vuestros ni de los suyos y juran en falso deliberadamente.
15. Al ha preparado para ellos un castigo severo. Lo que han hecho est mal.
16. Se han escudado en sus juramentos y han desviado a otros del camino de Al. Tendrn un castigo humillante.
17. Ni su hacienda ni sus hijos le servirn de nada frente a Al. Esos tales morarn en el Fuego eternamente.
18. El da que Al les resucite a todos, Le jurarn a l como os juran a vosotros, creyendo apoyarse en algo slido. No son ellos los que mienten?
19. El Demonio se ha apoderado de ellos y les ha hecho olvidarse del recuerdo de Al. Esos tales son los partidarios del Demonio. Y no son los partidarios del Demonio los que pierden?
20. Los que se oponen a Al y a Su Enviado estarn entre los ms viles.
21. Al ha escrito: Vencer, en verdad! Yo y Mis enviados! Al es fuerte, poderoso.
22. No encontrars a gente que crea en Al y en el ltimo Da y que tenga cario a quienes se oponen a Al y a Su Enviado, aunque stos sean sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o los miembros de su misma tribu. He inscrito la fe en sus corazones, les ha fortalecido con un espritu de l y les introducir en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarn eternamente. Al est satisfecho de ellos y ellos lo estn de l. sos constituyen el partido de Al. Y no son los partidarios de Al los que prosperan?