1. Lo que est en los cielos y en la tierra glorifica a Al. l es el Poderoso, el Sabio.
2. Suyo es el dominio de los cielos y de la tierra. l da la vida y da la muerte. Y es omnipotente.
3. l es el Principio y el Fin, el Visible y el Escondido. Y es omnisciente.
4. l es Quien cre los cielos y la tierra en seis das. Luego, se instal en el Trono. Sabe lo que penetra en la tierra y lo que de ella sale, lo que desciende del cielo y lo que a l asciende. Est con vosotros dondequiera que os encontris. Al ve bien lo que hacis.
5. Suyo es el dominio de los cielos y de la tierra. Y todo ser devuelto a Al!
6. Hace que la noche entre en el da y que el da entre en la noche. Y l sabe bien lo que encierran los pechos.
7. Creed en Al y en Su Enviado! Dad limosna de los bienes de los que l os ha hecho ltimos poseedores. Aqullos de vosotros que hayan credo y dado limosna tendrn una gran recompensa.
8. Y por qu no habis de creer en Al, siendo as que el Enviado os invita a creer en vuestro Seor y que ha concertado un pacto con vosotros? Si es que sois creyentes...
9. l es Quien revela a Su siervo signos claros para sacaros de las tinieblas a la luz. En verdad, Al es manso, misericordioso con vosotros.
10. Y por qu no habis de gastar por la causa de Al, siendo as que la herencia de los cielos y de la tierra pertenece a Al? No seris todos iguales: unos, que han gastado y combatido antes del xito, tendrn una categora ms elevada que otros que han gastado y combatido despus de ella. A todos, sin embargo, ha prometido Al lo mejor. Al est bien informado de lo que hacis.
11. A quien haga a Al un prstamo generoso, l le devolver el doble y le recompensar generosamente.
12. El da que veas la luz de los creyentes y de las creyentes correr ante ellos y a su derecha: Buena nueva hoy para vosotros: jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estaris por toda la eternidad! se es el xito grandioso!
13. El da que los hipcritas y las hipcritas digan a los que creyeron: Esperad a que tomemos de vuestra luz! Se dir: Retroceded! Buscad una luz! Entre ellos se levantar una muralla con una puerta. Dentro estar la Misericordia y fuera, enfrente, el Castigo.
14. Les llamarn: No estbamos con vosotros? Dirn: Claro que s! Pero os dejasteis seducir, os mantuvisteis a la expectativa, dudasteis. Vuestros anhelos os engaaron hasta que vino la orden de Al. El Engaador os enga acerca de Al.
15. Hoy no se aceptar ningn rescate por parte vuestra ni por parte de los que no creyeron. Vuestra morada ser el Fuego, que es vuestro lugar apropiado. Qu mal fin...!
16. No es hora ya de que se humillen los corazones de los creyentes ante la Amonestacin de Al y ante la Verdad revelada y de que no sean como quienes, habiendo recibido antes la Escritura, dejaron pasar tanto tiempo que se endureci su corazn? Muchos de ellos eran unos perversos.
17. Sabed que Al vivifica la tierra despus de muerta. Os hemos explicado las aleyas. Quizs, as, comprendis.
18. A quienes den limosna, ellos y ellas, haciendo un prstamo generoso a Al, les devolver el doble y les recompensar generosamente.
19. Los que crean en Al y en Sus enviados sern los veraces y los testigos ante su Seor. Recibirn su recompensa y su luz. Pero quienes no crean y desmientan Nuestros signos morarn en el fuego de la gehena.
20. Sabed que la vida de ac es juego, distraccin y ornato, revalidad en jactancia, afn de ms hacienda, de ms hijos! Es como un chaparrn: la vegetacin resultante alegra a los sembradores, pero luego se marchita y ves que amarillea; luego, se convierte en paja seca. En la otra vida habr castigo severo o perdn y satisfaccin de Al, mientras que la vida de ac no es ms que falaz disfrute.
21. Rivalizad en la obtencin del perdn de vuestro Seor y de un Jardn tan vasto como el cielo y la tierra, preparado para los que creen en Al y en Sus enviados! Ese es el favor de Al, que da a quien l quiere. Al es el Dueo del favor in menso.
22. No ocurre ninguna desgracia, ni a la tierra ni a vosotros mismos, que no est en una Escritura antes de que la ocasionemos. Es cosa fcil para Al.
23. Para que no desesperis si no consegus algo y para que no os regocijis si lo consegus. Al no ama a nadie que sea presumido, jactancioso,
24. a los avaros que ordenan avaricia a los hombres. Pero quien vuelve la espalda..., Al es Quien Se basta a S mismo, el Digno de Alabanza.
25. Ya hemos mandado a nuestros enviados con las pruebas claras. Y hemos hecho descender con ellos la Escritura y la Balanza, para que los hombres observen la equidad. Hemos hecho descender el hierro, que encierra una gran fuerza y ventajas para los hombres. A fin de que Al sepa quines les auxilian en secreto, a l y a Sus enviados. Al es fuerte poderoso.
26. Ya hemos enviado a No y a Abraham y confiado a su descendencia el profetismo y la Escritura. Entre sus descendientes los hubo bien dirigidos, pero muchos de ellos fueron unos perversos.
27. Tras ellos, mandamos a Nuestros otros enviados, as como Jess, hijo de Mara, a quien dimos el Evangelio. Pusimos en los corazones de quienes le siguieron mansedumbre, misericordia y monacato. Este ltimo fue instaurado por ellos -no se lo prescribimos Nosotros- slo por deseo de satisfacer a Al, pero no lo observaron como deban. Remuneramos a quienes de ellos creyeron, pero muchos de ellos fueron unos perversos.
28. Creyentes! Temed a Al y creed en Su Enviado! Os dar, as, participacin doble en Su misericordia, os pondr una Luz que ilumine vuestra marcha y os perdonar. Al es indulgente, misericordioso.
29. Que la gente de la Escritura sepa que no puede disponer nada del favor de Al, que el favor est en la mano de Al, que da a quien l quiere! Al es el Dueo del favor inmenso!