1. Te hemos concedido un claro xito.
2. Para perdonarte Al tus primeros y tus ltimos pecados, pefeccionar Su gracia en ti y dirigirte por una va recta.
3. Para prestarte Al un auxilio poderoso.
4. l es Quien ha hecho descender la sakina en los corazones de los creyentes para incrementar su fe. Las legiones de los cielos y de la tierra son de Al. Al es omnisciente, sabio.
5. Para introducir a los creyentes y a las creyentes en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarn eternamente, y borrarles sus malas obras. Esto es, para Al, un xito grandioso.
6. Para castigar a los hipcritas y a las hipcritas, a los asociadores y a las asociadoras que piensan mal de Al. Sufrirn un revs. Al se irritar con ellos, les maldecir y les preparar la gehena. Mal fin...!
7. Las legiones de los cielos y de la tierra son de Al. Al es poderoso, sabio.
8. Te hemos enviado como testigo, como nuncio de buenas nuevas y como monitor,
9. para que los hombres crean en Al y en Su Enviado, para que le ayuden y honren, para que Le glorifiquen maana y tarde.
10. Los que te juran fidelidad, la juran, en realidad, a Al. La mano de Al est sobre sus manos. Si uno quebranta una promesa la quebranta, en realidad, en detrimento propio. Si, en cambio, es fiel a la alianza concertada con Al, l le dar una magnfica recompensa.
11. Los beduinos dejados atrs te dirn: Nuestros bienes y familias nos han retenido. Pide que nos perdone! Dicen de palabra lo que no tienen en el corazn. Di: Y quin podra impedir que Al os hiciera mal o bien, si l lo deseara? No! Al est bien informado de lo que hacis!
12. No! Creais que el Enviado y los creyentes no iban a regresar nunca a los suyos y la idea os halag. Pensasteis mal... Sois gente perdida...
13. Quien no cree en Al y en su Enviado... Hemos preparado para los infieles fuego de gehena.
14. El dominio de los cielos y de la tierra pertenece a Al. Perdona a quien l quiere y castiga a quien l quiere. Al es indulgente, misericordioso.
15. Cuando os pongis en marcha para apoderaros de botn, los dejados atrs dirn: Dejad que os sigamos! Quisieran cambiar la Palabra de Al. Di: No nos seguiris! As lo ha dicho Al antes! Ellos dirn: No! Es que tenis celos de nosotros...! No! Comprenden, pero poco.
16. Di a los beduinos dejados atrs: Se os llamar contra un pueblo dotado de gran valor, contra el que tendris que combatir a menos que se rinda. Si obedecis, Al os dar una bella recompensa. Pero, si volvis la espalda, como ya hicisteis en otra ocasin, os infligir un castigo doloroso.
17. No hay por qu reprochar al ciego, al cojo o al enfermo. Y a quien obedezca a Al y a Su Enviado, l le introducir en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos. A quien, en cambio, vuelta la espalda, l le infligir un castigo doloroso:
18. Al ha estado satisfecho de los creyentes cuando stos te han jurado fidelidad al pie del rbol. l saba lo que sus corazones encerraban e hizo descender sobre ellos la sakina, prometindoles, como recompensa, un xito cercano
19. y mucho botn, del que se apoderarn. Al es poderoso, sabio.
20. Al os ha prometido mucho botn, del que os apoderaris. Os ha acelerado ste y ha retirado de vosotros las manos de la gente, a fin de que sea signo para los creyentes y de dirigiros por una va recta.
21. Y otro cuyo logro no est en vuestras manos pero s en las de Al. Al es omnipotente.
22. Si los infieles hubieran combatido contra vosotros, habran vuelto la espalda. Luego, no encontrarn amigo ni auxiliar.
23. Tal es la prctica de Al, que ya se haba aplicado antes. Y encontrars la prctica de Al irreemplazable.
24. l es Quien, en el valle de La Meca, retir de vosotros sus manos y de ellos las vuestras, luego de haberos dado la victoria sobre ellos. Al ve bien lo que hacis.
25. Son ellos los infieles que os apartaron de la Mezquita Sagrada e impidieron que la vctima llegara al lugar del sacrificio. Y, si no llega a ser por hombres creyentes y por mujeres creyentes, a quienes no podais reconocer, y que os exponais, sin querer, a pisotear, provocando represalias por su parte... Para que Al introduzca en Su misericordia a quien l quiere. Si hubiera sido posible distinguirles, habramos infligido un doloroso castigo a los infieles que entre ellos haba.
26. Cuando, dejados llevar los infieles de su fanatismo, el fanatismo propio del paganismo, Al hizo descender Su sakina sobre Su Enviado y sobre los creyentes, y les impuso la palabra del temor de Al. Tenan pleno derecho a ella y la merecan. Al es omnisciente.
27. Al ha realizado, ciertamente, el sueo de su Enviado: En verdad, que habis de entrar en la Mezquita Sagrada, si Al quiere, en seguridad, con la cabeza afeitada y el pelo corto, sin temor. l saba lo que vosotros no sabais. Adems, ha dispuesto un xito cercano.
28. l es Quien ha mandado a Su Enviado con la Direccin y con la religin verdadera, para que prevalezca sobre toda otra religin. Al basta como testigo!
29. Mahoma es el Enviado de Al. Quienes estn con l son severos con los infieles y cariosos entre s. Se les ve inclinados o prosternados, buscando favor de Al y satisfacerle. Se les nota en el rostro que se prosternan. Tal es su imagen en la Tora. Y en el Evangelio se les compara con la semilla que, habiendo germinado, fortifica su brote y ste crece y se yergue en el tallo, constituyendo la alegra del sembrador, para terminar irritando a los infieles por su medio. A quienes de ellos crean y obren bien, Al les ha prometido perdn y una magnfica recompensa.