1. tsm.
2. stas son las aleyas de la Escritura clara.
3. Te recitamos la historia de Moiss y de Faran, conforme a la verdad, para gente que cree.
4. Faran se condujo altivamente en el pas y dividi a sus habitantes en clanes. Debilitaba a un grupo de ellos, degollando a sus hijos varones y dejando con vida a sus mujeres. Era de los corruptores.
5. Quisimos agraciar a los que haban sido humillados en el pas y hacer de ellos jefes, hacer de ellos herederos,
6. darles podero en el pas y servirnos de ellos para hacer que Faran. Hamn y sus ejrcitos experimentaran lo que ya recelaban.
7. Inspiramos a la madre de Moiss: Dale de mamar y, en caso de peligro, ponlo en el ro! No temas por l, no ests triste! Te lo devolveremos y haremos de l un enviado.
8. Lo recogi la familia de Faran, para terminar siendo para ellos enemigo y causa de tristeza. Faran, Hamn y sus ejrcitos eran pecadores.
9. La mujer de Faran dijo: Mi alegra y la tuya. No le mates! Quiz nos sea til o le adoptemos como hijo. No presentan...
10. La madre de Moiss qued desolada y estuvo a punto de revelar lo ocurrido, si no llega a ser porque fortalecimos su corazn para que tuviera fe.
11. Dijo a su hermana: Sguele! Y le observaba de lejos, a hurtadillas.
12. Antes, le habamos vedado los pechos. Dijo ella: Queris que os indique una familia que os lo cuide y eduque?
13. As, lo devolvimos a su madre, para, que se alegrara y no estuviera triste, para que supiera que lo que Al promete es verdad. Pero la mayora no saben.
14. Cuando alcanz la madurez y complet su crecimiento, le dimos juicio y ciencia: as retribuimos a quienes hacen el bien.
15. Sin que se enteraran sus habitantes, entr en la ciudad y encontr a dos hombres que peleaban, uno de su propio clan y otro del clan adverso. El de su clan le pidi auxilio contra el del otro. Moiss dio a ste un puetazo y le mat. Dijo: Esto es obra del Demonio, que es un enemigo, extra viador declarado.
16. Dijo: Seor! He sido injusto conmigo mismo. Perdname! Y le perdon. l es el Indulgente, el Misericordioso.
17. Dijo: Seor! Por las gracias que me has dispensado, no respaldar a los pecadores.
18. A la maana siguiente se encontraba en la ciudad, temeroso, cauto, y he aqu que el que la vspera haba solicitado su auxilio le llam a gritos. Moiss le dijo: Ests evidentemente descarriado!
19. Habiendo querido, no obstante, poner las manos en el enemigo de ambos, ste le dijo: Moiss! Es que quieres matarme a m como mataste ayer a aqul? T no quieres sino tiranizar el pas, no reformarlo.
20. Entonces, de los arrabales, vino corriendo un hombre. Dijo: Moiss! los dignatarios estn deliberando sobre ti para matarte. Sal! Te aconsejo bien.
21. Y sali de ella, temeroso, cauto. Seor!, dijo: Slvame del pueblo impo!
22. Y, dirigindose hacia Madin, dijo: Quiz mi Seor me conduzca por el camino recto.
23. Cuando lleg a la aguada de Madin, encontr all a un grupo de gente que abrevaba sus rebaos. Encontr, adems, a dos mujeres que mantenan alejado el de ellas. Dijo: Qu os pasa? Dijeron ellas: No podemos abrevar el rebao mientras estos pastores no se lleven los suyos. Y nuestro padre es muy anciano.
24. Y abrev su rebao. Luego, se retir a la sombra. Y dijo: Seor! Me hace mucha falta cualquier bien que quieras hacerme.
25. Una de las dos vino a l con paso tmido y dijo: Mi padre te llama para retribuirte por habernos abrevado el rebao. Cuando lleg ante l y le cont lo que le haba ocurrido, dijo: No temas! Ests a salvo del pueblo impo.
26. Una de ellas dijo: Padre! Dale un empleo! No podrs emplear a nadie mejor que este hombre, fuerte, de confianza.
27. Dijo: Quisiera casarte con una de estas dos hijas mas, pero a condicin de que trabajes para m durante ocho aos. Si completas diez, es ya cosa tuya. No quiero coaccionarte. Encontrars, si Al quiere, que soy de los justos.
28. Dijo: Trato hecho! Y cualquiera que sea el plazo que yo decida, no ser objeto de hostilidad. Al responde de nuestras palabras.
29. Y, cuando Moiss cumpli el tiempo convenido y se fue con su familia, distingui un fuego del lado del monte y dijo a su familia: Quedaos aqu! Distingo un fuego. Quiz pueda informaros de qu se trata u os traiga un tizn. Quizs, as podis calentaros.
30. Llegado a l, le llamaron desde la vertiente derecha del valle, desde el sitio bendito, desde el rbol: Moiss! Soy Al, Seor del universo!
31. Tira tu vara! Y cuando vio que se mova como si fuera una serpiente, dio media vuelta para escapar, sin volverse. Moiss! Avanza y no temas! No va a pasarte nada!
32. Introduce la mano por la escotadura de tu tnica y saldr blanca, sana. Frente al miedo, mantente sereno! He aqu dos pruebas de tu Seor, destinadas a Faran y a sus dignatarios, que son gente perversa.
33. Dijo: Seor! He matado a uno de los suyos y temo que me maten.
34. Mi hermano Aarn es ms elocuente que yo. Envale conmigo como ayudante, para que confirme lo que yo diga. Temo que me desmientan.
35. Dijo: Fortaleceremos tu brazo con tu hermano y os daremos autoridad. As no se llegarn a vosotros. Gracias a Nuestros signos, vosotros dos y quienes os sigan ganaris.
36. Cuando Moiss les trajo Nuestros signos como pruebas claras, dijeron: Esto no es sino magia inventada! No hemos odo que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados.
37. Moiss dijo: Mi Seor sabe bien quin ha trado la Direccin de l y quin tendr la Morada Postrera. Los impos no prosperarn.
38. Faran dijo: Dignatarios! Yo no s que tengis a ningn otro dios que a m. Hamn! Cuceme unos ladrillos y hazme una torre! Quizs, as, pueda llegarme al dios de Moiss. S, creo que miente.
39. Y se condujeron, l y sus tropas, en el pas altivamente sin razn. Crean que no iban a ser devueltos a Nosotros.
40. Entonces, les sorprendimos, a l y a sus tropas, y les precipitamos en el mar. Y mira cmo terminaron los impos!
41. Hicimos de ellos jefes que llaman al Fuego. Y el da de la Resurreccin no sern auxiliados.
42. Hemos hecho que sean perseguidos por una maldicin en la vida de ac. Y el da de la Resurreccin sern vilipendiados.
43. Despus de haber hecho perecer a las generaciones precedentes, dimos a Moiss la Escritura como argumento evidente para los hombres, como direccin y misericordia. Quizs, as, se dejaran amonestar.
44. Cuando decidimos la orden respecto a Moiss, t no estabas en la ladera occidental del monte, ni eras testigo.
45. Pero suscitamos generaciones que vivieron una vida larga. T no residas entre los madianitas para recitarles Nuestras aleyas. Pero enviamos.
46. Ni estabas en la ladera del monte cuando llamamos. Empero, por una misericordia venida de tu Seor, para que adviertas a un pueblo al que no ha venido monitor alguno antes de ti. Quizs, as, se dejen amonestar.
47. Si como castigo a sus obras, les afligiera una desgracia, diran: Seor! Por qu no nos has mandado un enviado? Habramos seguido Tus signos y credo.
48. Pero, ahora que la Verdad ha venido a ellos de parte Nuestra, dicen: Por qu no se le ha dado lo mismo que se dio a Moiss? Pero no se mostraron tambin incrdulos ante lo que se haba dado antes a Moiss? Dicen: Son dos casos de magia que se respaldan mutuamente. Y dicen: No creemos en ninguna.
49. Di: Entonces, si es verdad lo que decs traed una Escritura de Al que dirija a los hombres mejor que esas dos y la seguir!
50. Y, si no te escuchan, sabe que no hacen sino seguir sus pasiones. Y hay alguien ms extraviado que quien sigue sus pasiones, sin ninguna direccin venida de Al? Al no dirige al pueblo impo.
51. Les hemos hecho llegar la Palabra. Quizs, as se dejen amonestar.
52. Aqullos a quienes hemos dado la Escritura antes de l, creen en l.
53. Y, cuando se les recita ste, dicen: Creemos en l! Es la Verdad que viene de nuestro Seor. Antes de l nos habamos sometido.
54. Recibirn doble remuneracin por haber tenido paciencia. Repelen el mal con el bien y dan limosna de lo que les hemos provedo.
55. Cuando oyen vaniloquio, se desvan y dicen: Nosotros responderemos de nuestros actos y vosotros de los vuestros. Paz sobre vosotros! No deseamos tratar con los ignorantes!
56. T no puedes dirigir a quien amas. Al es, ms bien, Quien dirige a quien l quiere. l sabe mejor que nadie quines son los que siguen la buena direccin.
57. Dicen: Si seguimos la Direccin contigo, se nos despojar de nuestra tierra. Pero es que no les hemos dado poder sobre un territorio sagrado y seguro, al que se traen frutos de todas clases como sustento de parte Nuestra? Pero la mayora no saben.
58. Cuntas ciudades hemos hecho perecer, que se ufanaban de sus medios de subsistencia! Ah tenis sus viviendas, casi del todo deshabitadas despus de ellos. Hemos sido Nosotros los Herederos.
59. Tu Seor nunca ha destruido ciudades sin haber antes mandado a su metrpoli a un enviado que les recitara Nuestras aleyas. Nunca hemos destruido ciudades, a menos que sus habitantes fueran impos.
60. Lo que habis recibido no es ms que breve disfrute de la vida de ac y ornato suyo. En cambio, lo que Al tiene es mejor y ms duradero. Es que no razonis?
61. Uno a quien hemos prometido algo bello, que ver cumplirse, es comparable a aquel otro a quien hemos permitido el breve disfrute de la vida de ac y a quien luego, el da de la Resurreccin, se har comparecer?
62. El da que les llame, dir: Dnde estn aqullos que pretendais que eran Mis asociados?
63. Aqullos contra quienes se pronuncie la sentencia dirn: Seor! stos son los que nosotros descarriamos. Les descarriamos como nosotros tambin estbamos descarriados. Somos inocentes ante Ti. No es a nosotros a quienes servan.
64. Se dir: Invocad a vuestros asociados! Les invocarn, pero no les escucharn y vern el castigo. Si hubieran seguido la buena direccin...
65. El da que les llame, dir: Qu repondisteis a los enviados?
66. Ese da, como no sabrn qu responder, ni se preguntarn unos a otros.
67. En cuanto a quien se arrepienta, crea y obre bien, es posible que se cuente entre los que prosperen.
68. Tu Seor crea y elige lo que quiere. El elegir no les incumbe. Gloria a Al! Est por encima de lo que Le asocian!
69. Tu Seor conoce lo que ocultan sus pechos y lo que manifiestan.
70. Es Al No hay ms dios que l! Alabado sea en esta vida y en la otra! Suya es la decisin ! Y a l seris devueltos!
71. Di: Qu os parece si Al os impusiera una noche perpetua hasta el da de la Resurreccin? Qu otro dios que Al podra traeros la claridad? Es que no os?
72. Di: Qu os parece si Al os impusiera un da perpetuo hasta el da de la Resurreccin? Qu otro dios que Al podra traeros la noche para reposaros? Es que no veis?
73. Como muestra de Su misericordia, ha establecido la noche para vosotros para que descansis y el da para que busquis Su favor. Y quizs as, seis agradecidos.
74. El da que les llame, dir: Dnde estn aqullos que pretendais que eran Mis asociados?
75. Haremos comparecer un testigo de cada comunidad y diremos: Aportad vuestra prueba! Y sabrn que la Verdad es de Al. Y se esfumarn sus invenciones.
76. Cor formaba parte del pueblo de Moiss y se insolent con ellos. Le habamos dado tantos tesoros que un grupo de hombres forzudos apenas poda cargar con las llaves. Cuando su pueblo le dijo: No te regocijes, que Al no ama a los que se regocijan!
77. Busca en lo que Al te ha dado la Morada Postrera, pero no olvides la parte que de la vida de ac te toca! S bueno, como Al lo es contigo! No busques corromper en la tierra, que Al no ama a los corruptores!
78. Dijo: Lo que se me ha dado lo debo slo a una ciencia que tengo. Pero es que no saba que Al haba hecho perecer antes de l a otras generaciones ms poderosas y opulentas que l? Pero a los pecadores no se les interrogar acerca de sus pecados.
79. Apareci ante su pueblo, rodeado de pompa. Los que deseaban la vida de ac dijeron: Ojal se nos hubiera dado otro tanto de lo que se ha dado a Cor! Tiene una suerte extraordinaria.
80. Pero los que haban recibido la Ciencia, dijeron: Ay de vosotros! La recompensa de Al es mejor para el que cree y obra bien. Y no lo conseguirn sino los que tengan paciencia.
81. Hicimos que la tierra se tragara a l y su vivienda. No hubo ningn grupo que, fuera de Al, le auxiliara, ni pudo defenderse a s mismo.
82. A la maana siguiente, los que la vspera haban envidiado su posicin dijeron: Ah! Al dispensa el sustento a quien l quiere de sus Siervos: a unos con largueza, a otros con mesura. Si Al no nos hubiera agraciado, habra hecho que nos tragara. Ah! Los infieles no prosperarn!
83. Asignamos esa Morada Postrera a quienes no quieren conducirse con altivez en la tierra ni corromper. El fin es para los que temen a Al.
84. Quien venga habiendo obrado bien tendr como recompensa algo an mejor. Y quien venga habiendo obrado mal,... Quienes hayan obrado mal no sern retribuidos sino conforme a sus obras.
85. S, Quien te ha impuesto el Corn, te devolver a un lugar de retorno. Di: Mi Seor sabe bien quin ha trado la Direccin y quin est evidentemente extraviado.
86. T no podas esperar que se te transmitiera a ti la Escritura. No ha sido as ms que por misericordia venida de tu Seor. No respaldes a los infieles!
87. Que no te desven de las aleyas de Al, despus de haberte sido reveladas! Llama a tu Seor y no seas de los asociadores!
88. No invoques a otro dios junto con Al! No hay ms dios que l! Todo perece, salvo l! Suya es la decisin! Y a l seris devueltos!