1. Alabado sea Al, que ha revelado la Escritura a Su siervo y no ha puesto en ella tortuosidad,
2. sino que la ha hecho recta, para prevenir contra una grave calamidad que procede de l, anunciar a los creyentes que obran bien que tendrn una bella recompensa,
3. en la que permanecern para siempre,
4. y para advertir a los que dicen que Al ha adoptado un hijo!
5. Ni ellos ni sus predecesores tienen ningn conocimiento de eso. Qu monstruosa palabra la que sale de sus bocas! No dicen sino mentira.
6. T quiz te consumas de pena, si no creen en esta historia, por las huellas que dejan.
7. Hemos adornado la tierra con lo que en ella hay para probarles y ver quin de ellos es el que mejor se porta
8. Y, ciertamente, haremos de su superficie un sequeral.
9. Crees que los de la caverna y de ar-Raqim constituyen una maravilla entre Nuestros signos?
10. Cuando los jvenes, al refugiarse en la caverna, dijeron: Seor! Concdenos una misericordia de Ti y haz que nos conduzcamos correctamente!
11. Y les hicimos dormir en la caverna por muchos aos.
12. Luego, les despertamos para saber cul de los dos grupos calculaba mejor cunto tiempo haban permanecido.
13. Nosotros vamos a contarte su relato verdadero. Eran jvenes que crean en su Seor y a quienes habamos confirmado en la buena direccin.
14. Fortalecimos su nimo cuando se levantaron y dijeron: Nuestro Seor es el Seor de los cielos y de la tierra. No invocaremos a ms dios que a l. Si no, diramos una solemne mentira.
15. Este pueblo nuestro ha tomado dioses en lugar de tomarle a l. Por qu no presentan alguna autoridad clara en su favor? Hay alguien que sea ms impo que quien inventa una mentira contra Al?
16. Cuando os hayis alejado de ellos y de lo que, en lugar de Dios, sirven, refugiaos en la caverna! Vuestro Seor extender, sobre vosotros algo de Su misericordia y dispondr de la mejor manera de vuestra suerte.
17. Habras visto que el sol, al salir, se desviaba de su caverna hacia la derecha y, al ponerse, los rebasaba hacia la izquierda, mientras ellos estaban en una oquedad de ella. se es uno de los signos de Al. Aqul a quien Al dirige est bien dirigido, pero para aqul a quien l extrava no encontrars amigo que le gue.
18. Les hubieras credo despiertos cuando, en realidad, dorman. Les dbamos vuelta a derecha e izquierda, mientras su perro estaba en el umbral con las patas delanteras extendidas. Si les hubieras visto, te habras escapado de ellos, lleno de miedo.
19. As estaban cuando les despertamos para que se preguntaran unos a otros. Uno de ellos dijo: Cunto tiempo habis permanecido? Dijeron: Permanecimos un da o menos. Dijeron: Vuestro Seor sabe bien cunto tiempo habis permanecido. Enviad a uno de vosotros con esta vuestra moneda a la ciudad. Que mire quin tiene el alimento ms fresco y que os traiga provisin del mismo. Que se conduzca bien y que no atraiga la atencin de nadie sobre vosotros,
20. pues, si se enteraran de vuestra existencia, os lapidaran u os haran volver a su religin y nunca ms serais felices.
21. Y as los descubrimos para que supieran que lo que Al promete es verdad y que no hay duda respecto a la Hora. Cuando discutan entre s sobre su asunto. Dijeron: Edificad sobre ellos! Su Seor les conoce bien. Los que prevalecieron en su asunto dijeron: Levantemos sobre ellos un santuario!
22. Unos dirn: Eran tres, cuatro con su perro. Otros dirn: Eran cinco, seis con su perro, conjeturando sobre lo oculto. Otros dirn: Eran siete, ocho con su perro. Di: Mi Seor sabe bien su nmero, slo pocos les conocen. No discutas, pues, sobre ellos, sino someramente y no consultes sobre ellos a nadie.
23. Y no digas a propsito de nada: Lo har maana,
24. sin: si Al quiere. Y, si te olvidas de hacerlo, recuerda a tu Seor, diciendo: Quiz mi Seor me dirija a algo que est ms cerca que eso de lo recto.
25. Permanecieron en su caverna trescientos aos, a los que se aaden nueve.
26. Di: Al sabe bien cunto tiempo permanecieron. Suyo es lo oculto de los cielos y de la tierra. Qu bien ve y qu bien oye! Fuera de l, los hombres no tienen amigo. Y l no asocia a nadie en Su decisin.
27. Recita lo que se te ha revelado de la Escritura de tu Seor. No hay quien pueda cambiar Sus palabras y no encontrars asilo fuera de l.
28. No rehyas estar con los que invocan a su Seor maana y tarde por deseo de agradarle! No quites los ojos de ellos por deseo del ornato de la vida de ac! No obedezcas a aqul cuyo corazn hemos hecho que se despreocupe de Nuestro recuerdo, que sigue su pasin y se conduce insolentemente!
29. Y di: La Verdad viene de vuestro Seor. Que crea quien quiera, y quien no quiera que no crea! Hemos preparado para los impos un fuego cuyas llamas les cercarn. Si piden socorro, se les socorrer con un lquido como de metal fundido, que les abrasar el rostro. Mala bebida! Y mal lugar de descanso!
30. Quienes, en cambio, crean y obren bien... No dejaremos de remunerar a quienes se conduzcan bien.
31. Para sos sern los jardines del edn, por cuyos bajos fluyen arroyos. Se les adornar all con brazaletes de oro, se les vestir de satn y brocado verdes, estarn all reclinados en divanes. Qu agradable recompensa y qu bello lugar de descanso!
32. Propnles la parbola de dos hombres, a uno de los cuales dimos dos viedos, que cercamos de palmeras y separamos con sembrados.
33. Ambos viedos dieron su cosecha, no fallaron nada, e hicimos brotar entre ellos un arroyo.
34. Uno tuvo frutos y dijo a su compaero, con quien dialogaba: Soy ms que t en hacienda y ms fuerte en gente.
35. Y entr en su viedo, injusto consigo mismo. Dijo: No creo que ste perezca nunca.
36. Ni creo que ocurra la Hora. Pero, aun si soy llevado ante mi Seor, he de encontrar, a cambio, algo mejor que l.
37. El compaero con quien dialogaba le dijo: No crees en Quien te cre de tierra, luego, de una gota y, luego, te dio forma de hombre?
38. En cuanto a m, l es Al, mi Seor, y no asocio nadie a mi Seor.
39. Si, al entrar en tu viedo, hubieras dicho: 'Que sea lo que Al quiera! La fuerza reside slo en Al!' Si ves que yo tengo menos que t en hacienda e hijos,
40. quiz me d Al algo mejor que tu viedo, lance contra l rayos del cielo y se convierta en compo pelado,
41. o se filtre su agua por la tierra y no puedas volver a encontrarla.
42. Su cosecha fue destruida y, a la maana siguiente, se retorca las manos pensando en lo mucho que haba gastado en l: sus cepas estaban arruinadas. Y deca: Ojal no hubiera asociado nadie a mi Seor!
43. No hubo grupo que, fuera de Al, pudiera auxiliarle, ni pudo defenderse a s mismo.
44. En casos as slo Al, la Verdad, ofrece amistad. l es el Mejor en recompensar y el Mejor como fin.
45. Propnles la parbola de la vida de ac. Es como agua que hacemos bajar del cielo y se empapa de ella la vegetacin de la tierra, pero se convierte en hierba seca, que los vientos dispersan. Al es potsimo en todo.
46. La hacienda y los hijos varones son el ornato de la vida de ac. Pero las obras perdurables, las buenas obras, recibirn una mejor recompensa ante tu Seor, constituyen una esperanza mejor fundada.
47. El da que pongamos en marcha las montaas, veas la tierra allanada, congreguemos a todos sin excepcin,
48. y sean presentados en fila ante tu Seor. Vens a Nosotros como os creamos por vez primera. Y pretendais que no bamos a citaros?
49. Se expondr la Escritura y oirs decir a los pecadores, temiendo por su contenido: Ay de nosotros! Qu clase de Escritura es sta, que no deja de enumerar nada, ni grande ni pequeo? All encontrarn ante ellos lo que han hecho. Y tu Seor no ser injusto con nadie.
50. Y cuando dijimos a los ngeles: Prosternaos ante Adn! Se prosternaron, excepto Iblis, que era uno de los genios y desobedeci la orden de su Seor. Cmo? Les tomaris, a l y a sus descendientes, como amigos, en lugar de tomarme a M, siendo as que son vuestros enemigos? Qu mal trueque para los impos!
51. No les he puesto como testigos de la creacin de los cielos y de la tierra ni de su propia creacin, ni he tomado como auxiliares a los que extravan a otros.
52. El da que diga: Llamad a aqullos que pretendais que eran Mis asociados!, les invocarn, pero no les ecucharn. Pondremos un abismo entre ellos.
53. Los pecadores vern el Fuego y creern que se precipitan en l, sin encontrar modo de escapar.
54. En este Corn hemos expuesto a los hombres toda clase de ejemplos, pero el hombre es, de todos los seres, el ms discutidor.
55. Lo nico que impide a los hombres creer cuando les llega la Direccin y pedir el perdn de su Seor, es el no admitir que les alcanzar la misma suerte que a los antiguos o que debern afrontar el castigo.
56. No mandamos a los enviados sino como nuncios de buenas nuevas y para advertir. Los que no creen discuten con argucias para derribar, as, la Verdad, y toman a burla Mis signos y las advertencias.
57. Hay alguien que sea ms impo que quien, habindosele recordado los signos de su Seor, se desva luego de ellos y olvida lo que sus manos obraron? Hemos velado sus corazones y endurecido sus odos para que no lo entiendan. Aunque les llames hacia la Direccin, no sern nunca bien dirigidos.
58. Tu Seor es el Indulgente, el Dueo de la Misericordia. Si les diera su merecido, les adelantara el castigo. Tienen, sin embargo, una cita a la que no podrn faltar.
59. Hicimos perecer esas ciudades cuando obraron impamente, habiendo fijado por anticipado cundo iban a perecer.
60. Y cuando Moiss dijo a su mozo: No cejar hasta que alcance la confluencia de las dos grandes masas de agua, aunque tenga que andar muchos aos.
61. Y, cuando alcanzaron su confluencia, se olvidaron de su pez, que emprendi tranquilamente el camino hacia la gran masa de agua.
62. Y, cuando pasaron ms all dijo a su mozo: Trae la comida, que nos hemos cansado con este viaje!
63. Dijo: Qu te parece? Cuando nos refugiamos en la roca, me olvid del pez -nadie sino el Demonio hizo olvidarme de que me acordara de l- y emprendi el camino hacia la gran masa de agua. Es asombroso!
64. Dijo: Eso es lo que desebamos, y regresaron volviendo sobre sus pasos,
65. encontrando a uno de Nuestros, siervos a quien habamos hecho objeto de una misericordia venida de Nosotros y enseado una ciencia de Nosotros.
66. Moiss le dijo: Te sigo para que me ensees algo de la buena direccin que se te ha enseado?
67. Dijo: No podrs tener paciencia conmigo.
68. Y cmo vas a tenerla en aquello de que no tienes pleno conocimiento?
69. Dijo: Me encontrars, si Al quiere, paciente, y no desobedecer tus rdenes.
70. Dijo: Si me sigues, pues, no me preguntes nada sin que yo te lo sugiera.
71. Y se fueron ambos hasta que, habiendo subido a la nave, hizo en ella un boquete. Dijo: Le has hecho un boquete para que se ahoguen sus pasajeros? Has hecho algo muy grave!
72. Dijo: No te he dicho que no podras tener paciencia conmigo?
73. No lleves a mal mi olvido, dijo, y no me sometas a una prueba demasiado difcil.
74. Y reanudaron ambos la marcha, hasta que encontraron a un muchacho y le mat. Dijo: Has matado a una persona inocente que no haba matado a nadie? Has hecho algo horroroso!
75. Dijo: No te he dicho que no podras tener paciencia conmigo?
76. Dijo: Si en adelante te pregunto algo, no me tengas ms por compaero. Y acepta mis excusas.
77. Y se pusieron de nuevo en camino hasta que llegaron a una ciudad a cuyos habitantes pidieron de comer, pero stos les negaron la hospitalidad. Encontraron, luego, en ella un muro que amenazaba derrumbarse y lo apuntal. Dijo: Si hubieras querido, habras podido recibir un salario por eso.
78. Dijo: Ha llegado el momento de separarnos. Voy a informarte del significado de aquello en que no has podido tener paciencia.
79. En cuanto a la nave, perteneca a unos pobres que trabajaban en el mar y yo quise averiarla, pues detrs de ellos vena un rey que se apoderaba por la fuerza de todas las naves.
80. Y en cuanto al muchacho, sus padres eran creyentes y tuvimos miedo de que les impusiera su rebelda e incredulidad,
81. y quisimos que su Seor les diera a cambio uno ms puro que aqul y ms afectuoso.
82. Y en cuanto al muro, perteneca a dos muchachos hurfanos de la ciudad. Debajo de l haba un tesoro que les perteneca. Su padre era bueno y tu Seor quiso que descubrieran su tesoro cuando alcanzaran la madurez, como muestra de misericordia venida de tu Seor. No lo hice por propia iniciativa. ste es el significado de aquello en que no has podido tener paciencia.
83. Te preguntarn por el Bicorne. Di: Voy a contaros una historia a propsito de l.
84. Le habamos dado podero en el pas y le habamos facilitado todo.
85. Sigui, pues, un camino
86. hasta que, a la puesta del sol, encontr que ste se ocultaba en una fuente pecinosa, junto a la cual encontr a gente. Dijimos:Bicorne! Puedes castigarles o hacerles bien.
87. Dijo: Castigaremos a quien obre impamente y, luego, ser llevado a su Seor, que le infligir un castigo horroroso.
88. Pero quien crea y obre bien tendr como retribucin lo mejor y le ordenaremos cosas fciles.
89. Luego, sigui otro camino
90. hasta que, a la salida del sol, encontr que ste apareca sobre otra gente a la que no habamos dado refugio para protegerse de l.
91. As fue. Nosotros tenamos pleno conocimiento de lo que l tena.
92. Luego, sigui otro camino
93. hasta que, llegado a un espacio entre los dos diques, encontr del lado de ac a gente que apenas comprenda palabra.
94. Dijeron: Bicorne! Gog y Magog corrompen en la tierra. Podramos retribuirte a cambio de que colocaras un dique entre nosotros y ellos?
95. Dijo: El podero que mi Seor me ha dado es mejor. Ayudadme esforzadamente y levantar una muralla entre vosotros y ellos!
96. Traedme bloques de hierro! Hasta que, habiendo rellenado el espacio vaco entre las dos laderas, dijo: Soplad! Hasta que, habiendo hecho del hierro fuego, dijo: Traedme bronce fundido para derramarlo encima!
97. Y no pudieron escalarla, ni pudieron abrir brecha en ella.
98. Dijo: sta es una misericordia venida de mi Seor, pero, cuando venga la promesa de mi Seor, l la demoler. Lo que mi Seor promete es verdad.
99. Ese da dejaremos que unos y otros se entremezclen. Se tocar la trompeta y los reuniremos a todos.
100. Ese da mostraremos plenamente la gehena a los incrdulos,
101. cuyos ojos estaban cerrados a Mi recuerdo y que no podan or.
102. Piensan, acaso, quienes no creen, que podrn tomar a Mis siervos como amigos en lugar de tomarme a M? Hemos preparado la gehena como alojamiento para los infieles
103. Di: Os dar a conocer quines son los que ms pierden por sus obras,
104. aqullos cuyo celo se pierde en la vida de ac mientras creen obrar bien?
105. Son ellos los que no creen en los signos de su Seor, ni en que Le encontrarn. Vanas habrn sido sus obras y el da de la Resurreccin no les reconoceremos peso.
106. Su retribucin ser la gehena por no haber credo y por haber tomado a burla Mis signos y a Mis enviados.
107. En cambio, los que hayan credo y obrado bien se alojarn en los jardines del paraso,
108. eternamente, y no desearn mudarse.
109. Di: si fuera el mar tinta para las palabras de mi Seor, se agotara el mar antes de que se agotaran las palabras de mar Seor, aun si aadiramos otro mar de tinta.
110. Di: Yo soy slo un mortal como vosotros, a quien se ha revelado que vuestro Dios es un Dios Uno. Quien cuente con encontrar a su Seor, que haga buenas, obras y que cuando adore a su Seor, no Le asocie nadie.