1. 'lr. sas son las aleyas de la Escritura clara.
2. La hemos revelado como Corn rabe. Quizs, as razonis.
3. Con la revelacin que te hacemos de este Corn vamos a contarte Nosotros el ms bello de los relatos, aunque hayas sido antes de los despreocupados.
4. Cuando Jos dijo a su padre: Padre! He visto once estrellas, el sol y la luna. Los he visto prosternarse ante m.
5. Dijo: Hijito! !No cuentes tu sueo a tus hermanos; si no, emplearn una artimaa contra t El Demonio es para el hombre un enemigo declarado.
6. As te elegir tu Seor y te ensear a interpretar sueos. Completar Su gracia en ti y en la familia de Jacob, como antes la complet en tus dos antepasados Abraham e Isaac. Tu Seor es omnisciente, sabio.
7. Ciertamente, en Jos y sus hermanos hay signos para los que inquieren.
8. Cuando dijeron: S, nuestro padre quiere ms a Jos y a su hermano que a nosotros, aun siendo nosotros ms numerosos. Nuestro padre est evidentemente extraviado.
9. Matemos a Jos o expulsmosle a cualquier pas, para que nuestro padre no nos mire ms que a nosotros! Desaparecido Jos, seremos gente honrada.
10. Pero uno de ellos dijo: No matis a Jos Echadlo, ms bien, al fondo del aljibe, si es que os lo habis propuesto...! Algn viajero lo recoger...
11. Dijeron: Padre! ,Por qu no te fas de nosotros respecto a Jos? Tenemos buenas intenciones para con l.
12. Envale maana con nosotros! Se divertir y jugar. Cuidaremos, ciertamente, de l.
13. Me entristece que os lo llevis, dijo. Temo que, en un descuido vuestro, se lo coma el lobo.
14. Dijeron: Si el lobo se lo comiera, siendo nosotros tantos, s que tendramos mala suerte.
15. Cuando se lo llevaron y se pusieron de acuerdo para echarlo al fondo del aljibe... Y le inspiramos: Ya les recordars ms tarde, sin que te reconozcan, lo que ahora han hecho!
16. Al anochecer regresaron a su padre, llorando.
17. Dijeron: Padre! Fuimos a hacer carreras y dejamos a Jos junto a nuestras cosas. Entonces, se lo comi el lobo. No nos creers, pero decimos la verdad.
18. Y presentaron su camisa manchada de sangre falsa. Dijo: No! Vuestra imaginacin os ha sugerido esto. Hay que tener digna paciencia! Al es Aqul Cuya ayuda se implora contra lo que contis.
19. Llegaron unos viajeros y enviaron a su aguador, que baj el cubo. Dijo: Buena noticia! Hay aqu un muchacho! Y lo ocultaron con nimo de venderlo. Pero Al saba bien lo que hacan.
20. Y lo malvendieron por contados dirhemes, subestimndolo.
21. El que lo haba comprado, que era de Egipto, dijo a su mujer: Acgele bien! Quiz nos sea til o lo adoptemos como hijo. As dimos podero a Jos en el pas, y hasta le enseamos a interpretar sueos. Al prevalece en lo que ordena, pero la mayora de los hombres no saben.
22. Cuando alcanz la madurez, le dimos juicio y ciencia. As retribuimos a quienes hacen el bien.
23. La seora de la casa en que estaba Jos le solicit. Cerr bien las puertas y dijo: Ven ac! Dijo l: Al me libre! l es mi seor y me ha procurado una buena acogida. Los impos no prosperarn.
24. Ella lo deseaba y l la dese. De no haber sido iluminado por su Seor... Fue as para que apartramos de l el mal y la vergenza. Era uno de Nuestros siervos escogidos.
25. Se precipitaron los dos hacia la puerta y ella desgarr por detrs su camisa. Y encontraron a la puerta a su marido. Dijo ella: Cul es la retribucin de quien ha querido mal a tu familia, sino la crcel o un castigo doloroso?
26. Dijo: Ella me ha solicitado. Y un miembro de la familia de ella atestigu que si su camisa haba sido desgarrada por delante, entonces, ella deca la verdad y l menta,
27. mientras que si haba sido desgarrada por detrs, entonces, ella menta, y l deca la verdad.
28. Y cuando vio que su camisa haba sido desgarrada por detrs dijo: Es una astucia propia de vosotras. Es enorme vuestra astucia...
29. Jos! No pienses ms en eso! Y t, pide perdn por tu pecado! Has pecado!
30. Unas mujeres decan en la ciudad: La mujer del Poderoso solicita a su mozo. Se ha vuelto loca de amor por l. S, vemos que est evidentemente extraviada.
31. Cuando ella oy sus murmuraciones, envi a por ellas y les prepar un banquete, dando a cada una de ellas un cuchillo. Y dijo que saliera adonde ellas estaban. Cuando las mujeres le vieron, le encontraron tan bien parecido que se hicieron cortes en las manos y dijeron: Santo Al! ste no es un mortal, ste no es sino un ngel maravilloso!
32. Dijo ella: Ah tenis a aqul por quien me habis censurado y a quien yo he solicitado, pero l ha permanecido firme. Ahora bien, si no hace lo que yo le ordeno, ha de ser encarcelado y ser, ciertamente, de los despreciables.
33. Dijo l: Seor! Prefiero la crcel a acceder a lo que ellas me piden. Pero, si no apartas de m su astucia, ceder a ellas y ser de los ignorantes.
34. Su Seor le escuch y apart de l su astucia. l es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
35. Ms tarde, a pesar de haber visto los a signos, les pareci que deban encarcelarle por algn tiempo.
36. Con l. entraron en la crcel dos esclavos. Uno de ellos dijo: Me he visto prensando uva. Y el otro dijo: Yo me he visto llevando sobre la cabeza pan, del que coman los pjaros. Danos a conocer su interpretacin! Vemos que eres de quienes hacen el bien.
37. Dijo: No recibiris la comida que os corresponde antes de que yo os haya, previamente, dado a conocer su interpretacin. Esto forma parte de lo que mi Seor me ha enseado. He abandonado la religin de gente que no crea en Al ni en la otra vida.
38. y he seguido la religin de mis antepasados Abraham, Isaac y Jacob. No debemos asociar nada a Al. Este es un favor que Al nos hace, a nosotros y a los hombres. Pero la mayora de los hombres no agradecen.
39. Compaeros de crcel! Son preferibles seores separados a Al, el Uno, el Invicto?
40. Lo que servs, en lugar de servirle a l, no son sino nombres que habis puesto, vosotros y vuestros padres, nombres a los que Al no ha conferido ninguna autoridad. La decisin pertenece slo a Al. l ha ordenado que no sirvis a nadie sino a l. sa es la religin verdadera. Pero la mayora de los hombres no saben.
41. Compaeros de crcel! Uno de vosotros dos escanciar vino a su seor. El otro ser crucificado y los pjaros comern de su cabeza. Se ha decidido ya lo que me consultabais.
42. Y dijo a aqul de los dos de quien crea que iba a salvarse: Recurdame ante tu seor!, pues el Demonio haba hecho que se olvidara del recuerdo de su Seor. Y continu en la crcel varios aos ms.
43. El rey dijo: He visto siete vacas gordas a las que coman siete flacas, y siete espigas verdes y otras tantas secas. Dignatarios! Aclaradme mi sueo, si es que sois capaces de interpretar sueos!
44. Dijeron: Amasijo de sueos! Nosotros no sabemos de interpretacin de sueos.
45. Aqul de los dos que se haba salvado record al cabo de un tiempo y dijo: Yo os dar a conocer su interpretacin! Dejadme ir!
46. Jos, veraz! Aclranos qu significan siete vacas gordas a las que comen siete flacas y siete espigas verdes y otras tantas secas! Quiz vuelva yo a los hombres. Quizs, as, se enteren.
47. Dijo: Sembris durante siete aos, como de costumbre, y, al segar, dejad la espiga, salvo una porcin pequea de que comeris.
48. Sucedern siete aos de caresta que agotarn lo que hayis almacenado previsoramente, salvo un poco que reservis.
49. Seguir un ao en el que la gente ser favorecida y podr prensar.
50. El rey dijo: Tradmelo! Cuando el enviado vino a l, dijo: Vuelve a tu seor y pregntale qu intencin animaba a las mujeres que se hicieron cortes en las manos! Mi Seor est bien enterado de su astucia.
51. Dijo: Cul era vuestra intencin cuando solicitasteis a Jos? Dijeron ellas: Santo Al! No sabemos de l que haya hecho nada malo. La mujer del Poderoso dijo: Ahora brilla la verdad. Yo soy la que le solicit! l es de los que dicen la verdad.
52. Esto es as para que sepa que no le he traicionado a escondidas y que Al no dirige la astucia de los traidores.
53. Yo no pretendo ser inocente. El alma exige el mal, a menos que mi Seor use de Su misericordia. Mi Seor es indulgente, misericordioso.
54. El rey dijo: Tradmelo! Le destino a mi servicio. Cuando hubo hablado con l, dijo: Hoy has encontrado entre nosotros un puesto de autoridad, de confianza.
55. Dijo: Ponme al frente de los almacenes del pas! Yo s bien cmo guardarlos!
56. Y as dimos podero a Jos en el pas, en el que poda establecerse donde quera. Nosotros hacemos objeto de Nuestra misericordia a quien queremos y no dejamos de remunerar a quienes hacen el bien.
57. Con todo, la recompensa de la otra vida es mejor para quienes creen y temen a Al.
58. Los hermanos de Jos vinieron y entraron a verle. ste les reconoci, pero ellos a l no.
59. Cuando les hubo suministrado sus provisiones dijo: Traedme a un hermano vuestro de padre. No veis que doy la medida justa y que soy el mejor de los hospederos?
60. Si no me lo trais, no obtendris ms grano de m ni os acercaris ms a m
61. Dijeron: Se lo pediremos a su padre, s que lo haremos!
62. Y dijo a sus esclavos: Poned su mercanca en sus alforjas. Quiz la reconozcan cuando regresen a los suyos. Quizs, as, regresen...
63. De vuelta a su padre, dijeron: Padre! Se nos ha negado el grano. Enva, pues, con nosotros a nuestro hermano y as recibiremos grano. Cuidaremos, ciertamente, de l.
64. Dijo: Las seguridades que ahora me ofrecis respecto a l son diferentes de las que antes me ofrecisteis repecto a su hermano? Pero Al es Quien cuida mejor y es la Suma Misericordia.
65. Y, cuando abrieron su equipaje, hallaron que se les haba devuelto su mercanca. Dijeron: Padre! Qu ms podramos desear? He aqu que se nos ha devuelto nuestra mercanca. Aprovisionaremos a nuestra familia, cuidaremos de nuestro hermano y aadiremos una carga de camello: ser una carga ligera.
66. Dijo: No lo enviar con vosotros mientras no os comprometis ante Al a trarmelo, salvo en caso de fuerza mayor. Cuando se hubieron comprometido, dijo: Al responde de nuestras palabras.
67. Y dijo: Hijos mos! No entris por una sola puerta, sino por puertas diferentes. Yo no os servira de nada frente a Al. La decisin pertenece slo a Al. En l confo! Que los que confan confen en l!
68. Cuando entraron como les haba ordenado su padre, esto no les vali de nada frente a Al. Era slo una necesidad del alma de Jacob, que l satisfizo. Posea ciencia porque Nosostros se la habamos enseado. Pero la mayora de los hombres no saben.
69. Cuando estuvieron ante Jos, ste arrim a s a su hermano y dijo: Soy tu hermano! No te aflijas, pues, por lo que hicieron!
70. Habindoles aprovisionado, puso la copa en la alforja de su hermano. Luego, un voceador pregon: Caravaneros! Sois, ciertamente, unos ladrones!
71. Dijeron, dirigindose a ellos: Qu echis de menos?
72. Dijeron: Echamos de menos la copa del rey. Una carga de camello para quien la traiga. Yo lo garantizo.
73. Por Al! dijeron. Bien sabis que o no hemos venido a corromper en el pas y que no somos ladrones.
74. Dijeron: Y, si ments, Cul ser su retribucin?
75. Dijeron: La retribucin de aqul en cuya alforja se encuentre ser que se quede aqu detenido. As retribuimos a los impos.
76. Comenz por sus sacos antes que por el de su hermano. Luego, la sac del saco de su hermano. Nosotros sugerimos esta artimaa a Jos, pues no poda prender a su hermano segn la ley del rey, a menos que Al quisiera. Elevamos la categora de quien Nosotros queremos. Por encima de todo el que posee ciencia hay Uno Que todo lo sabe.
77. Dijeron: Si l ha robado, ya un hermano suyo ha robado antes. Pero Jos lo mantuvo secreto y no se lo revel. Pens: Os encontris en la situacin peor y Al sabe bien lo que contis.
78. Dijeron: Poderoso! Tiene un padre muy anciano. Retn a uno de nosotros en su lugar. Vemos que eres de quienes hacen el bien.
79. Dijo: Al nos libre de retener a otro distinto de aqul en cuyo poder hemos encontrado nuestra propiedad! Seramos, si no, injustos.
80. Desesperado de hacerle cambiar, celebraron una consulta. El mayor dijo: Habis olvidado que vuestro padre os ha exigido comprometeros ante Al y cmo faltasteis antes a Jos? Yo no saldr de este pas hasta que mi padre me lo permita o hasta que Al decida en mi favor, que l es el Mejor en decidir.
81. Regresad a vuestro padre y decid: 'Padre! Tu hijo ha robado. No atestiguamos sino lo que sabemos. No podamos vigilar lo oculto.
82. Interroga a la ciudad en que nos hallbamos y a la caravana con la cual hemos venido. S, decimos la verdad!'
83. Dijo: No! Vuestra imaginacin os ha sugerido esto. Hay que tener digna paciencia! Tal vez Al me los devuelva a todos. l es el Omnisciente, el Sabio.
84. Y se alej de ellos y dijo: Qu triste estoy por Jos! Y, de tristeza, sus ojos perdieron la vista. Sufra en silencio...
85. Dijeron: Por Al, que no vas a dejar de recordar a Jos hasta ponerte enfermo o morir!
86. Dijo: Slo me quejo a Al de mi pesadumbre y de mi tristeza. Pero s por Al lo que vosotros no sabis...
87. Hijos mos! Id e indagad acerca de Jos y de su hermano y no desesperis de la misericordia de Al, porque slo el pueblo infiel desespera de la misericordia de Al!
88. Cuando estuvieron ante l, dijeron: Poderoso! Hemos sufrido una desgracia, nosotros y nuestra familia, y traemos una mercanca de poco valor. Danos, pues, la medida justa y haznos caridad! Al retribuye a los que hacen la caridad.
89. Dijo: Sabis lo que, en vuestra ignorancia, hicisteis a Jos y a su hermano?
90. Dijeron: De veras eres t Jos? Dijo: Yo soy Jos y ste es mi hermano! Al nos ha agraciado. Quien teme a Al y es paciente...Al no deja de remunerar a quienes hacen el bien.
91. Dijeron: Por Al! Ciertamente, Al te ha preferido a nosotros. Hemos pecado!
92. Dijo: Hoy no os reprochis nada! Al os perdonar l es la Suma Misericordia.
93. Llevaos esta camisa ma y aplicadla al rostro de mi padre: recuperar la vista! Traedme luego a vuestra familia, a todos!
94. Al tiempo que la caravana emprenda el regreso, dijo su padre: Noto el olor de Jos, a menos que creis que chocheo.
95. Dijeron: Por Al, ya ests en tu antiguo error!
96. Cuando el portador de la buena nueva lleg, la aplic a su rostro y recuper la vista. Dijo: No os deca yo que s por Al lo que vosotros no sabis?
97. Dijeron: Padre! Pide a Al que nos perdone nuestros pecados! Hemos pecado!
98. Dijo: Pedir a mi Seor que os perdone! l es el Indulgentes el Misericordioso.
99. Cuando estuvieron ante Jos, ste arrim a s a sus padres y dijo: Entrad seguros en Egipto, si Al quiere!
100. Hizo subir a sus padres al trono. Y cayeron prosternados ante l. Y dijo: Padre! He aqu la interpretacin de mi sueo de antes. Mi Seor ha hecho de l una realidad. Fue bueno conmigo, sacndome de la crcel y trayndoos del desierto, luego de haber sembrado el Demonio la discordia entre yo y mis hermanos. Mi Seor es bondadoso para quien l quiere. l es el Omnisciente, el Sabio.
101. Seor! T me has dado del dominio y me has enseado a interpretar sueos. Creador de los cielos y de la tierra! T eres mi Amigo en la vida de ac y en la otra! Haz que cuando muera lo haga sometido a Ti y me rena con los justos!
102. Esto forma parte de las historias referentes a lo oculto, que Nosotros te revelamos. T no estabas con ellos cuando se pusieron de acuerdo e intrigaron.
103. La mayora de los hombres, a pesar de tu celo, no creen.
104. Y t no les pides un salario a cambio. No es sino una amonestacin dirigida a todo el mundo.
105. Qu designios hay en los cielos y en la tierra, junto a los cuales pasan indiferentes!
106. La mayora no creen en Al sino como asociadores.
107. Es que estn, pues, a salvo de que les venga, cubrindolos, el castigo de Al, o de que les venga la Hora de repente, sin presentirla?
108. Di: ste es mi camino. Basado en una prueba visible, llamo a Al, y los que me siguen tambin. Gloria a Al! Yo no soy de los asociadores.
109. Antes de ti. no enviamos ms que a hombres de las ciudades, a los que hicimos revelaciones. No han ido por la tierra y mirado cmo terminaron sus antecesores? S, la Morada de la otra vida es mejor para los que temen a Al Es que no razonis...?
110. Cuando ya los enviados desesperaban y pensaban que se les haba mentido, les lleg Nuestro auxilio y fue salvado el que quisimos. Pero Nuestro rigor no respetar al pueblo pecador.
111. Hay en sus historias motivo de reflexin para los dotados de intelecto... No es un relato inventado, sino confirmacin de los mensajes anteriores, explicacin detallada de todo, direccin y misericordia para gente que cree.