1. 'lr. He aqu una Escritura cuyas aleyas han sido hechas unvocas y, luego, explica das detalladamente, y que procede de Uno Que es sabio, Que est bien informado.
2. Que no sirvis sino a Al! Yo soy para vosotros, de parte Suya, un monitor y nuncio de buenas nuevas.
3. Y que pidis perdn a vuestro Seor y, luego, os volvis a l! Os permitir, entonces, disfrutar bien por un tiempo determinado y conceder Su favor a todo favorecido. Pero, si volvis la espalda, temo por vosotros el castigo de un da terrible.
4. Volveris a Al. Es omnipotente.
5. Se repliegan en s mismos para sustraerse a l. Aunque se cubran con la ropa, l sabe lo que ocultan y lo que manifiestan: sabe bien lo que encierran los pechos.
6. No hay bestia sobre la tierra a cuyo sustento no provea Al, Que conoce su madriguera y su depsito: todo est en una Escritura clara.
7. l es Quien ha creado los cielos y la tierra en seis das, teniendo Su Trono en el agua, para probaros, para ver quin de vosotros es el que mejor se comporta. Si dices: Seris resucitados despus de muertos, seguro que los infieles dicen: Esto no es ms que manifiesta magia.
8. Si retrasamos su castigo hasta un momento dado, seguro que dicen: Qu es lo que lo impide ? El da que les llegue no se les alejar de l y se vern cercados por aquello de que se burlaban.
9. Si hacemos gustar al hombre una misericordia venida de Nosotros y luego le privamos de ella, est completamente desesperado, desagradecido.
10. Si le hacemos gustar una dicha., luego de haber sufrido una desdicha, seguro que dice: Se han alejado de m los males! S, se regocija, se ufana.
11. En cambio, quienes sean pacientes y obren bien, obtendrn perdn y una gran recompensa.
12. T, quizs, omitiras parte de lo que se te ha revelado -y te angustias por ello- porque dicen: Por qu no se le ha enviado abajo un tesoro o le ha acompaado un ngel? Pero t no eres ms que un monitor. Y Al vela por todo...
13. O dicen: l lo ha inventado. Di: Si es verdad lo que decs, traed diez suras como l, inventadas, y llamad a quien podis, en lugar de llamar a Al!
14. Y si no os escuchan, sabed que ha sido revelado con la ciencia de Al y que no hay ms dios que l. Os someteris, pues, a l?
15. A quienes hayan deseado la vida de ac y su ornato, les remuneraremos en ella con arreglo a sus obras y no sern defraudados en ella.
16. sos son los que no tendrn en la otra vida ms que el Fuego. Sus obras no fructificarn y ser vano lo que hayan hecho.
17. Es que quien se basa en una prueba clara venida de su Seor, recitada por un testigo de ste...? Antes de l, laEscritura de Moiss serva de gua y de misericordia. sos creen en ella. Quien de los grupos no cree en ella tiene el Fuego como lugar de cita. T no dudes de ella. Es la Verdad venida de tu Seor. Pero la mayora de los hombres no creen.
18. Hay alguien ms impo que quien inventa una mentira contra Al? Esos tales sern conducidos ante su Seor y los testigos dirn: stos son los que mintieron contra su Seor. S! Que la maldicin de Dios caiga sobre los impos,
19. que desvan a otros del camino de Al, deseando que sea tortuoso, y no creen en la otra vida!
20. No pudieron escapar en la tierra ni tuvieron, fuera de Al, amigos. Se les doblar el castigo. No podan or y no vean.
21. sos son los que se han perdido a s mismos. Se han esfumado sus invenciones...
22. En verdad, en la otra vida sern los que ms pierdan!
23. Pero quienes crean, obren bien y se muestren humildes para con su Seor, sos morarn en el Jardn eternamente.
24. Estas dos clases de personas son como uno ciego y sordo y otro que ve y oye. Son similares? Es que no os dejaris amonestar?
25. Y ya enviamos No a su pueblo: Soy para vosotros un monitor que habla claro:
26. No sirvis sino a Al! Temo por vosotros el castigo de un da doloroso.
27. Los dignatarios de su pueblo, que no crean, dijeron: No vemos en ti ms que un mortal como nosotros y no vemos que nadie te siga sino la hez de nuestro pueblo, que lo hace irreflexivamente. Ni vemos que gocis de ningn privilegio sobre nosotros. Antes bien, creemos que ments.
28. Dijo: Pueblo! Qu os parece? Si yo me baso en una prueba clara venida de mi Seor -que me ha hecho objeto de una misericordia venida de l-, y que vosotros, en vuestra ceguera, no percibs, deberemos imponrosla a despecho vuestro?
29. Pueblo! No os pido hacienda a cambio -mi salario incumbe slo a Al- y no voy a rechazar a quienes creen. S, encontrarn a su Seor. Pero veo que sois un pueblo ignorante.
30. Pueblo! Si les rechazo, quin me auxiliar contra Al? Es que no os dejaris amonestar?
31. Yo no pretendo poseer los tesoros de Al, ni conozco lo oculto, ni pretendo ser un ngel. Yo no digo a los que vosotros despreciis que Al no les reserva ningn bien. Al conoce bien sus pensamientos. Si tal dijera, sera de los impos.
32. Dijeron: No! No paras de discutir con nosotros. Trenos, pues, aquello con que nos amenazas, si es verdad lo que dices!
33. Dijo: Slo Al har que se cumpla, si l quiere, y no podris escapar.
34. Si yo quisiera aconsejaros, mi consejo no os servira de nada si Al quisiera descarriaros. l es vuestro Seor y seris devueltos a l.
35. O dicen: l lo ha inventado. Di:Si yo lo he inventado, caiga sobre m mi pecado! Pero soy inocente de lo que me imputis.
36. Y se revel a No: De tu pueblo slo creern los que ya crean. No te aflijas, pues, por lo que hicieren!
37. Construye la nave bajo Nuestra mirada y segn Nuestra inspiracin y no me hables de los que han obrado impamente! Van a ser anegados!
38. Y, mientras construa la nave, siempre que pasaban por all dignatarios de su pueblo se burlaban de l. Deca: Si os burlis de nosotros, ya nos burlaremos de vosotros como os burlis.
39. Veris quin recibir un castigo humillante y sobre quin se abatir un castigo permanente
40. Hasta que, cuando vino Nuestra orden y el horno hirvi, dijimos: Carga en ella a una pareja de cada especie, a tu familia -salvo a aqul cuya suerte ha sido ya echada- y a los creyentes,. Pero no eran sino pocos los que con l crean.
41. Dijo: Subid a ella! Que navegue y llegue a buen puerto en el nombre de Al! Mi Seor es, ciertamente, indulgente, misericordioso.
42. Y naveg con ellos entre olas como montaas. No llam a su hijo, que se haba quedado aparte: Hijito! Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!
43. Dijo: Me refugiar en una montaa que me proteja del agua. Dijo: Hoy nadie encontrar proteccin contra la orden de Al, salvo aqul de quien l se apiade. Se interpusieron entre ambos las olas y fue de los que se ahogaron.
44. Y se dijo: Traga, tierra, tu agua! Escampa, cielo!, Y el agua fue absorbida, se cumpli la orden y se pos en el Chudi. Y se dijo: Atrs el pueblo impo!
45. No invoc a su Seor y dijo: Seor! Mi hijo es de mi familia. Lo que T prometes es verdad. T eres Quien mejor decide.
46. Dijo: No! l no es de tu familia! Es un acto incorrecto! No me pidas algo de lo que no tienes conocimiento! Te prevengo: no seas de los ignorantes!
47. Dijo: Seor, lbrame de pedirte algo de lo que no tengo conocimiento! Si T no me perdonas y Te apiadas de m, ser de los que estn perdidos...
48. Se dijo: No! Desembarca con paz venida de Nosotros y con bendiciones sobre ti y las comunidades que desciendan de quienes te acompaan. Hay comunidades a las que dejaremos que gocen por breve tiempo. Luego, les castigaremos severamente.
49. Esto forma parte de las historias referentes a lo oculto que Nosotros te revelamos. No las conocas antes t, ni tampoco tu pueblo. Ten paciencia, pues! El fin es para los que temen a Al!
50. Y a los aditas su hermano Hud. Dijo: Pueblo! Servid a Al! No tenis a ningn otro dios que a l. No hacis ms que inventar.
51.  Pueblo! No os pido salario a cambio. Mi salario incumbe slo a Aqul Que me ha creado. Es que no razonis?
52. Y, pueblo!, pedid perdn a vuestro Seor y, luego, volveos a l! Enviar sobre vosotros del cielo una lluvia abundante y os fortalecer. No volvis la espalda como pecadores!
53. Dijeron: Hud! No nos has trado ninguna prueba clara! No vamos a dejar a nuestros dioses porque t lo digas! No tenemos fe en ti!
54. Lo nico que decimos es que uno de nuestros dioses te ha causado mal. Dijo: Pongo a Al por testigo y sed vosotros tambin testigos de que soy inocente de lo que vosotros asociis
55. en lugar de l! Urdid algo todos contra m y no me hagis esperar!
56. Yo confo en Al, mi Seor y Seor vuestro. No hay ser que no dependa de l! Mi Seor est en una va recta.
57. Si volvis la espalda... yo ya os he comunicado aquello con que he sido enviado a vosotros. Mi Seor har que os suceda otro pueblo y no podris hacerle ningn dao. Mi Seor todo lo vigila!
58. Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una misericordia venida de Nosotros a Hud y a los que con l creyeron y les libramos de un duro castigo.
59. As eran los aditas. Negaron los signos de su Seor y desobedecieron a Sus enviados, siguiendo, en cambio, las rdenes de todo tirano desviado.
60. En la vida de ac fueron perseguidos por una maldicin y tambin lo sern el da de la Resurrecin. No! Los aditas no creyeron en su Seor! S! Atrs los aditas, pueblo de Hud!
61. Y a los tamudeos su hermano Salih. Dijo: Pueblo! Servid a Al! No tenis a ningn otro dios que a l. l os ha creado de la tierra y os ha establecido en ella. Pedidle perdn! Luego, volveos a l! Mi Seor est cerca, escucha.
62. Dijeron: Salih! habamos puesto en ti hasta ahora nuestra esperanza. Nos prohbes que sirvamos lo que servan nuestros padres? Dudamos seriamente de aquello a que nos llamas.
63. Dijo: Pueblo! Qu os parece? Si yo me baso en una prueba clara venida de mi Seor, Que me ha hecho objeto de una misericordia venida de l, quin me auxiliar contra Al si Le desobedezco? No harais sino aumentar mi perdicin.
64. Y, pueblo!, sa es la camella de Al, que se signo para vosotros. Dejadla que pazca en la tierra de Al y no le hagis mal! Si no, os alcanzar pronto un castigo.
65. Pero la desjarretaron y dijo: Gozad an de vuestros bienes durante tres das! Es una amenaza que no dejar de cumplirse.
66. Y, cuando vino Nuestra orden, preservamos por una misericordia venida de Nosotros a Salih y a los que con l creyeron del oprobio de aquel da. Tu Seor es el Fuerte, el Poderoso.
67. El Grito sorprendi a los que haban sido impos y amanecieron muertos en sus casas,
68. como si no hubieran habitado en ellas. No! Los tamudeos no creyeron en su Seor! S! Atrs los tamudeos!
69. Y ya trajeron nuestros enviados la buena nueva a Abraham. Dijeron: Paz! Dijo: Paz! Y no tard en traer un ternero asado.
70. Y cuando vio que sus manos no lo tocaban, sospech de ellos y sinti temor de ellos. Dijeron: No temas! Se nos ha enviado al pueblo de Lot.
71. Su mujer estaba presente y se ri. Y le anunciamos la buena nueva de Isaac y, despus de la de Isaac, la de Jacob.
72. Dijo ella: Ay de m! Voy a dar a luz ahora que soy tan vieja y este mi marido tan viejo? Ciertamente, esto es algo asombroso!
73. Te asombras de la orden de Al? dijeron. Que la misericordia de Al y Sus bendiciones sean sobre vosotros, gente de la casa! Es digno de ser alabado, glorificado!
74. Y cuando el temor de Abraham se hubo desvanecido y recibi la buena noticia, se puso a discutir con Nosotros sobre el pueblo de Lot.
75. Abraham era, ciertamente, benigno, tierno, estaba arrepentido.
76. Abraham! Deja de defenderles! Ha llegado la orden de tu Seor y recibirn un castigo ineludible!
77. Y cuando Nuestros enviados vinieron a Lot, ste se afligi por ellos y se sinti impotente para protegerles. Dijo: Este es un da terrible!
78. Su pueblo, que sola antes cometer el mal, corri a Lot, que dijo: Pueblo! Aqu tenis a mis hijas. Son ms puras para vosotros. Temed a Al y no me avergoncis en mis huspedes! No hay entre vosotros un hombre honrado?
79. Dijeron: Ya sabes que no tenemos ningn derecho a tus hijas. T ya sabes lo que queremos...
80. Dijo: Ah! Si os pudiera... o si pudiera recurrir a un apoyo fuerte...
81. Dijeron: Lot! Somos los enviados de tu Seor! No se llegarn a ti! Ponte en camino con tu familia durante la noche y que ninguno de vosotros se vuelva! Tu mujer, s que se volver y le alcanzar el mismo castigo que a ellos. Esto les ocurrir al alba. No est cercana el alba?
82. Y cuando vino Nuestra orden, la volvimos de arriba abajo e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla a montones,
83. marcadas junto a tu Seor. Y no est lejos de los impos.
84. Y a los madianitas su hermano Suayb. Dijo: Pueblo! Servid a Al! No tenis a ningn otro dios que a l. No defraudis en la medida ni en el peso! Os veo en el bienestar, pero temo por vosotros el castigo de un da de alcance universal.
85. Y, pueblo!, dad la medida y el peso equitativos! No defraudis a los dems en sus bienes! No obris mal en la tierra corrompiendo!
86. Lo que Al os deja es mejor para? vosotros, si es que sois creyentes. Y yo no soy vuestro custodio
87. Dijeron: Suayb! Acaso te ordena tu religin que dejemos lo que nuestros padres servan o que dejemos de utilizar libremente nuestra hacienda? T eres, ciertamente, el benigno, el honrado.
88. Dijo: Pueblo! Qu os parece? Si yo me baso en una prueba clara venida de mi Seor y l me provee de un bello sustento venido de l... Yo no pretendo contrariaros cuando os prohbo algo. No pretendo sino reformaros en la medida de mis posibles. Mi xito no depende sino de Al. En l confo y a l me vuelvo arrepentido.
89. Y pueblo!, que la oposicin a m no os cause los mismos males que alcanzaron al pueblo de No o al pueblo de Hud o al pueblo de Salih! Y el pueblo de Lot no est lejos de vosotros.
90. Pedid perdn a vuestro Seor! Luego, volveos a l Mi Seor es misericordioso. lleno de amor.
91. Dijeron: Suayb! No entendemos mucho de lo que dices. Entre nosotros se te tiene por dbil. Si no hubiera sido por tu clan, te habramos lapidado. No nos impresionas.
92. Dijo: Pueblo! Os impresiona mi clan ms que Al, a Quien habis pospuesto con desprecio? Mi Seor abarca todo lo que hacis.
93. Pueblo! Obrad segn vuestra situacin! Yo tambin obrar... Veris quin va a recibir un castigo humillante y quin es el que miente... Vigilad! Yo tambin vigilar con vosotros.
94. Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una misericordia venida de Nosotros a Suayb y a los que con l crean. El Grito sorprendi a los que haban sido impos y amanecieron muertos en sus casas,
95. como si no hubieran habitado en ellas. S! Atrs los madianitas! como tambin se haba dicho a los tamudeos.
96. Y ya enviamos a Moiss con Nuestros signos y con una autoridad manifiesta
97. a Faran y a sus dignatarios. Pero stos siguieron la orden de Faran. Y la orden de Faran no era sensata.
98. El da de la Resurrecin, preceder a su pueblo y le conducir a beber al Fuego. Qu mal abrevadero...!
99. En esta vida fueron perseguidos por una maldicin y lo sern tambin el da de la Resurreccin. Qu mal regalo...!
100. Te contamos estas cosas de las ciudades: algunas de ellas estn an en pie, otras son rastrojo.
101. No hemos sido Nosotros quienes han sido injustos con sus habitantes, sino que ellos lo han sido consigo mismos. Sus dioses, a los que invocaban, en lugar de invocar a Al, no les sirvieron de nada cuando vino la orden de tu Seor. No hicieron sino aumentar su perdicin.
102. As castiga tu Seor cuando castiga las ciudades que son impas. Su castigo es doloroso, severo.
103. Ciertamente, hay en ello un signo para quien teme el castigo de la otra vida. se es un da en que todos los hombres sern congregados, un da que todos presenciarn.
104. No lo retrasaremos sino hasta el plazo fijado.
105. El da que esto ocurra nadie hablar sino con Su permiso. De los hombres, unos sern desgraciados, otros felices.
106. Los desgraciados estarn en el Fuego, gimiendo y bramando,
107. eternamente, mientras duren los cielos y la tierra, a menos que tu Seor disponga otra cosa. Tu Seor hace siempre lo que quiere.
108. Los felices, en cambio, estarn en el Jardn, eternamente, mientras duren los cielos y la tierra, a menos que tu Seor disponga otra cosa. Ser un don ininterrumpido.
109. No vivas con dudas respecto a lo que sirven esas gentes. No sirven sino como servan antes sus padres. Vamos a darles, sin mengua, la parte que les corresponde.
110. Y ya dimos a Moiss la Escritura, pero discreparon acerca de ella y, si no llega a ser por una palabra previa de tu Seor, ya se habra decidido entre ellos. Y ellos dudan seriamente de ella.
111. Ciertamente, tu Seor remunerar a todos sus obras sin falta. Est bien informado de lo que hacen.
112. S recto como se te ha ordenado y lo mismo los que, contigo, se arrepientan. No seis rebeldes! l ve bien lo que hacis.
113. Y no os arrimis a los impos, no sea que el fuego os alcance! No tenis, fuera de Al amigos. Luego, no seris auxiliados.
114. Haz la azal en las dos horas extremas del da y en las primeras de la noche. Las buenas obras disipan las malas. sta es una amonestacin para los que recuerdan.
115. Y ten paciencia! Al no deja de remunerar a quienes hacen el bien.
116. Entre las generaciones que os precedieron, por qu no hubo gentes virtuosas que se opusieran a la corrupcin en la a tierra, salvo unos pocos que Nosotros salvamos, mientras que los impos persistan en el lujo en que vivan y se hacan culpables?
117. No iba tu Seor a destruir las ciudades injustamente mientras sus poblaciones se portaban correctamente.
118. Tu Seor, si hubiera querido, habra hecho de los hombres una sola comunidad. Pero no cesan en sus discrepancias,
119. salvo aqullos que han sido objeto de la misericordia de tu Seor, y por eso los ha creado. Se ha cumplido la palabra de tu Seor: He de llenar la gehena de genios y de hombres, de todos ellos!
120. Te contamos todo esto, sacado de las historias de los enviados, para confirmar tu corazn. As te llegan, con ellas, la Verdad, una exhortacin y una amonestacin para los creyentes.
121. Y di a los que no creen: Obrad segn vuestra situacin! Nosotros tambin obraremos....
122. Y esperad! Nosotros esperamos!
123. A Al pertenece lo oculto de los cielos y de la tierra. l es el fin de todo. Srvele! Confa en l! Tu Seor est atento a lo que hacis.